miércoles, 31 de diciembre de 2008

Marx se reiría de las divagaciones que el premio Nobel de Economía hace sobre la crisis



En una entrevista concedida a la cadena de radio española SER, el último premio Nobel de Economía, Paul Krugman, afirmó que la crisis es “ peor de lo que había pensado", admitió que la escala de la misma constituye una gran sorpresa, y que va a ser “la peor depresión desde la última depresión”. Además consideró probable que surjan nuevos escándalos financieros, como el caso Madof, y reconoció no saber cuando llegará la recuperación.

Como mínimo habría que concluir que el Nobel no dejó de ser tan novel a la hora de prever y analizar la Crisis actual (sí, “Crisis" con mayúscula). Como máximo, atrevámonos a decir, sin ambages, que ni éste, ni los Stiglitz, ni los Samuelson son marxistas. Condición no suficiente, pero fundamental para haber anunciado (y con antelación) aquélla, así como diagnosticar su profundidad y prever su evolución y perspectivas.

Sobre la situación actual, titula Le Monde Diplomatique: “Marx contre-attaque” (Marx contraataca), lo que ocurre es que una verdad completa dicha desde Marx puede valer menos políticamente para la gente, que una décima parte de aquella, reconocida por un novel cualquiera con la condición de que éste sea, por ejemplo, un Nobel en Economía. De ahí que nos tengamos que hacer eco de lo que no tienen más remedio que reconocer estos respetables señores, por la oreja que se les presta. Pero lo que, en última instancia, debemos hacer llegar a los oídos de todo el mundo, es que la mayor o menor complicidad con la clase explotadora de estos señores (incluidos los del ala keynesiana) les impide ver- o reconocer- que no estamos ante una crisis cualquiera, sino ante una crisis sistémica como la que pronosticó Marx hace casi doscientos años.

En la entrevista, Krugman se olvidó de Carlos Marx (quien ya en el siglo XIX vaticinara la globalización) pero nosotros, no. Los escritos de Marx resultan imprescindibles para comprender el derrumbe actual del capitalismo. El tiempo es oro, dicen; por tanto es imperativo utilizarlo al máximo leyendo a Marx y no distraernos en demasía, con las manifestaciones de unos economistas burgueses que, sorprendidos por la gravedad de la situación, se limitan a decir pequeñas verdades, alentando falsas esperanzas.

Nota: Gracias al compañero Vicente de Miguel por su colaboración, fundamental para la elaboración de este pequeño, pero aclaratorio, artículo

martes, 30 de diciembre de 2008

Los dos únicos éxitos de Bush en Iraq



Para finalizar el año, recojo un pequeño y curioso artículo que, con el título Los dos más grandes éxitos de Bush, nos deja un duende desde Miami, simpático y muy acertado. Que lo disfruten amigos, y feliz 2009 aunque si yo fuera capitalista no brindaría por la entrada del nuevo año, pinta muy negro el panorama.

El Duende (Miami).-"Aunque no es fácil atribuirle al Presidente saliente George Bush alguna realización verdaderamente exitosa importante en ninguno de sus dos periodos como vecino de la Casa Blanca, sin embargo después de un largo recuento de todos sus actos fallidos como rector de los destinos de la nación americana, los más acreditados analistas de Washington reunidos a ese efecto han logrado , después de largas y enconadas discusiones, detectar cuales han sido los dos únicos hechos que pueden ser considerados como verdaderos éxitos del Presidente Republicano. Los dos tienen que ver con la guerra desatada por él en Irak:

El primero fue la destreza demostrada por Bush al esquivar con éxito, en una conferencia de prensa en Bagdad, el zapato que le lanzó al rostro un periodista iraquís en señal de protesta por el desastre provocado en su país por el mandatario norteamericano.


Después de horas de discusiones intensas sobre cual pudiera haber sido el segundo gran éxito de Bush en sus años de gobierno, los analistas de Washington llegaron a la conclusión de que el haber esquivado tan hábilmente el segundo zapatazo que le lanzaron al rostro, había sido su otro gran triunfo como Presidente de los Estados Unidos. Después de eso, apaga y vamos."

sábado, 20 de diciembre de 2008

A golpe de renglón (bye, bye, baby Bush)



Próximos a finalizar el año se retira (una lástima que los zapatos del periodista Muntazer al-Zaidi no contuvieran carga explosiva), a descansar a su rancho de Texas, George W. Bush sin que ningún tribunal lo haya juzgado por el delito de crímenes contra la humanidad. A golpe de renglón, les recuerda algunas de las “reflexiones” y paridas varias de este animal. Que el destino le recorte lo que le quede de repugnante vida, y que la tierra no le sea leve.

“Siento un gran honor por poder estrechar la mano del valiente ciudadano iraquí al que Sadam Hussein le amputó la mano".

“Estamos empeñados en trabajar con ambas partes para llevar el nivel de terror a un nivel aceptable para ambas partes”.

“La ilegitimidad es algo de lo que tenemos que hablar en términos de no tenerla”.

“Estoy atento no sólo a preservar el poder ejecutivo para mí, sino también para mis predecesores”.

“La cosa más grande de América es que cada uno debería votar”.

“Queremos que cualquiera que pueda encontrar un trabajo sea capaz de encontrar un trabajo”.

“Hemos perdido mucho tiempo hablando de África con justicia”.

“África es una nación que sufre una increíble enfermedad”.

“He hablado con Vicente Fox, el nuevo presidente de México, para tener petróleo que enviar a Estados Unidos. Así no dependeremos del petróleo extranjero”.

“¿Ustedes también tienen negros?”. (al ex presidente brasileño Fernando Cardoso)

“Después de todo, hace una semana Yasser Arafat estuvo asediado en su palacio de Ramala, un palacio lleno claramente de pacifistas alemanes y de todo ese tipo de gente. Ahora se han ido. Ahora, Arafat es libre de mostrar su liderazgo, de gobernar el mundo”.

“Muchas de nuestras importaciones vienen de ultramar”.

“Entiendo que la agitación en Oriente Próximo crea agitación en toda la región”.

“Mi viaje a Asia comienza en Japón por una razón importante. Comienza aquí porque desde hace siglo y medio América y Japón han formado una de las mayores y más duraderas alianzas de los tiempos modernos. De esta alianza salió una era de paz en el Pacífico”.

"Mi posición pro vida (contra el aborto) es que yo creo que la vida existe”.

"El apagón de California es verdaderamente un resultado de no haber plantas generadoras de energía suficientes y entonces no hay energía suficientes para energizar las plantas de energía".

“No es la contaminación la que amenaza el medio ambiente, sino la impureza del aire y del agua”.

“Dick Cheney y yo no queremos que esta nación entre en recesión. Queremos que cualquiera que encuentre un trabajo consiga trabajar”.

“Los enseñantes son la única profesión que enseña a nuestros niños”.

“El sistema de educación pública es uno de los fundamentos de nuestra democracia”.

“Después de todo, es donde los niños de América aprenden a ser ciudadanos responsables, y aprenden las habilidades necesarias para aprovechar las ventajas de nuestra sociedad oportunista”.

jueves, 18 de diciembre de 2008

Paradojas de la vida: los “pacíficos” exigen más violencia al Estado


A raíz de los acontecimientos de Grecia, y las manifestaciones solidarias de Madrid y Barcelona, se ha agudizado en las filas de la izquierda antifascista el debate sobre la legitimidad del uso de la violencia contra el sistema. Por otro lado, el régimen español, temeroso ante las consecuencias sociales que acarreará la crisis capitalista, no se hace planteamientos éticos y va a lo práctico. Mientras los “violentos” dudan en usar el silbato o la barricada, los “pacíficos” torturan, y dan palos a diestro y siniestro.

Que sepamos, los grupos antidisturbios van armados y actúan agresivamente contra los manifestantes, incluso en ausencia de altercados. El Ejército, por mandato de la Constitución, impuesta por los franquistas, es el garante de la integridad territorial, y como sabemos a qué se dedican los militares, llegamos a la conclusión de que la violencia es necesaria para mantener un estatus y conseguir determinados fines políticos, pues, no en balde, ha sido la partera de la historia. El problema actual, surge cuando son otros quienes la utilizan para contrarrestar la del Estado burgués. Tanto los antifascistas de Barcelona y de Madrid (algunos de los detenidos presentaban rotura de nariz, pérdida de dientes y moratones por todo el cuerpo), como los griegos- que continúan la lucha pese al relativo apagón informativo- han recurrido a la violencia porque consideran que no hay otra alternativa frente a la intransigencia neoliberal fascista.

Al hilo de la cuestión, reproduzco unos extractos de un editorial de el periódico El País: “Los sucesos vividos en las principales ciudades griegas a raíz de la muerte de un joven a manos de la policía demandan explicación, pero en ningún caso justificación (…). Cabe insistir en que la preocupación por la seguridad generalizada a raíz de los atentados terroristas de los últimos años debe conducir, no a una relajación, sino a un reforzamiento de las garantías con las que deben actuar los agentes policiales (…). Los errores policiales no pueden ser una coartada para desacreditar la imprescindible y responsable labor de las fuerzas de seguridad en los Estados democráticos (…). Las dificultades sociales que sin duda se avecinan no pueden sorprender a los Gobiernos ni a los cuerpos y fuerzas de seguridad”. Por su parte, otros analistas del régimen dicen que, como progresistas, (sic) se sienten atacados por los manifestantes griegos. Paradojas de la vida: los “pacíficos” exigiendo más violencia para evitar el derrumbe capitalista.

Leyendo ese editorial, no puedo compartir el comunicado que los estudiantes del movimiento contra el Plan Bolonia hicieron público hace unos días, donde apelaban a la profesionalidad de los medios que les atribuyeron acciones “que no le eran propias” (entiendo que en alusión a los sucesos acaecidos en las manifestaciones de Madrid y Barcelona). Evidentemente están en su derecho de comunicar lo que quieran, pero esos profesionales a los que apelan, no ocultan que van a justificar el recrudecimiento de la violencia estatal. Sería una lástima que los estudiantes españoles (sus colegas griegos ya tienen experiencia, de ahí su reacción) se dieran cuenta de la naturaleza de aquellos con los que pretenden negociar, sólo cuando sean echados a patadas de las facultades y las asambleas que han organizado. Algunos de los más díscolos ya han sido expulsados de la Universidad de Barcelona- de momento por iniciativa del Consejo de Gobierno- y pese a ello, los mansos insisten en favorecer el “debate y el diálogo".

lunes, 15 de diciembre de 2008

No es alarma social, es alarma estatal


Mientras Grecia continúa en situación prerrevolucionaria, los medios españoles, tan ridículos y cipayos del orden establecido, hablan de grupos de exaltados aislados, a pesar de se produzcan gestos solidarios de transeúntes que al pasar cerca de las concentraciones, impiden a la policía detener a los que les arrojan piedras. La muerte de Alexandros ha sido la espoleta desencadenante de la revuelta (por cierto, recibió un balazo de abajo a arriba; por tanto va ser complicado que los medios hispanos sigan sustentando la hipótesis de que fue de rebote), pero si ese crimen no se hubiera producido, la rebelión se habría dado antes o después, porque es una reacción lógica ante la crisis mundial y la violencia de los últimos coletazos del capitalismo. Aunque le pese a El País o a El Mundo, en Grecia, hasta ahora, van juntos jóvenes y mayores, desempleados, estudiantes y obreros.

Durante las últimas horas el régimen español, temeroso de un posible contagio, ha decidido enviar a prisión a siete detenidos durante la manifestación celebrada en Madrid- junto a otra en Barcelona- en solidaridad con Grecia. Los delitos que se les imputa (según la legislación burguesa, elaborada contra la clase obrera) están penados entre seis y tres años de cárcel, sin embargo, en el colmo de la paranoia represiva, han llegado a solicitar una pena de 18 años de prisión para uno de los procesados. Pero no hay que confundirse, una petición semejante está relacionada, no con la supuesta fortaleza del sistema, sino con su miedo. ¿Cuánto de verdad y cuánto de mentira nos habrán contado durante años, sobre la kale borroka vasca para justificar sus aberraciones jurídicas?

Se han apresurado en airear los destrozos provocados, con la intención de poner a la opinión pública en contra de los manifestantes a pesar de que en Grecia esa estrategia no ha dado resultado alguno. Rápidamente, el Ayuntamiento de Madrid ha evaluado los daños en 14.000 euros. Curioso. En este país de pandereta y latrocinio, se valora más un coche con las ruedas pinchadas que la dignidad y la vida humana ¿por qué no estiman los miles de millones de euros que nos arrebatan para entregárselos, de nuevo, a los mismos rateros corruptos que han generado este caos financiero?. Eso sí que va a afectar a la economía y no la vidriera rota de una comisaría.

Preguntada por los sucesos, la vicepresidenta del Gobierno ha declarado que todo está controlado por la policía. Evidentemente sabe lo que dice. La policía lleva años controlando a los jóvenes más rebeldes amenazándolos para que se vuelvan sumisos con un éxito relativo, pues si bien aquí, los manifestantes no eran numerosos, lo cierto es que la acción represiva del Estado ha sido incapaz de prever la reacción de quienes no se dejan enajenar ni asustar, a pesar de infiltrar policías y contar con un enorme apoyo mediático y material. También dice la vicepresidenta que el Gobierno condena todo tipo de violencia. Pues bien, que empiece por condenar la que llevan a cabo- con resultado de muerte en ocasiones- los militares españoles destinados en Afganistán (la guerra de Zapatero) contra civiles inocentes, a consecuencia de los, bien aprovechados, efectos colaterales.

He leído por ahí a un analista afirmando que en Grecia, los periodistas se han olvidado de los problemas sociales. Dicho analista, menciona la amargura de una juventud “confundida” (tener conciencia social por lo visto es sinónimo de confusión), matizando que no es exclusividad del país heleno, sino que está presente en cualquier Estado europeo. Siendo eso cierto, entiende que en Grecia se han desencadenado todos los demonios por la falta de horizonte y la presencia de dinastías políticas del pasado. Como ocurre en España, añadiría yo.

Al hilo de ese paralelismo, me acordé que los abogados defensores de los inculpados de Madrid, entienden que el argumento de la alarma social,-esgrimido por la Fiscalía para enviar a prisión a los detenidos- no es válido. Por supuesto que no es válido. No existe alarma social, lo que existe es una alarma estatal ante la posibilidad de que lo que ocurre en Grecia se pueda reproducir aquí. Condiciones hay de sobra.

viernes, 12 de diciembre de 2008

Bienvenido sea el “fuego griego”


Grecia vive una revuelta popular, desencadenada por el asesinato de un joven cometido por la policía el pasado sábado. El reguero revolucionario, que se ha extendido a otras ciudades griegas, tiene su centro en la Universidad Politécnica de Atenas, que ya se levantara contra la dictadura en 1973. Tras la noticia de la muerte, la Politécnica fue ocupada por estudiantes y jóvenes desempleados excluidos de la sociedad capitalista, que levantaron barricadas, comenzando así la revuelta popular más importante acaecida en Grecia desde hace años. Por su parte en Madrid y en Barcelona se han producido manifestaciones de apoyo y solidaridad que han provocado graves incidentes.

No puedo dejar de pasar por alto, el repugnante descaro manipulador de los medios españoles sobre lo que sucede en Grecia. He podido comprobar cómo las cadenas de televisión La Sexta y la Cuatro, hacían causa común anunciando que la bala que mató al joven le alcanzó de rebote, y sin embargo minutos después nos enteramos que un juez había decretado prisión para dos policías, uno por homicidio intencionado y el otro por colaborar en el mismo. La revuelta, según La Cuatro, estaba desencadena por ”ellos”, los “violentos” (violentos, pero los muertos los causan los “pacíficos”) olvidándose de los miles de ciudadanos griegos que se manifestaron contra un “gobierno fascista” (sic). “Ellos”, también son los antifascistas que se manifestaron en Madrid y en Barcelona. La violencia del Estado que- como he advertido en más de una ocasión- se recrudecería en tiempos de crisis, parece no existir, o es invisible.

Las protestas de Madrid y Barcelona terminaron con altercados, varios heridos y detenidos. Durante los incidentes fueron atacados una Comisaría de la policía local, cajeros y algún que otro escaparate de oficinas bancarias, símbolos emblemáticos del capital y sus servidores. Los manifestantes no sólo se solidarizaban con sus compañeros griegos, sino que pedían cuentas a sindicatos y a los medios de información por colaborar con el régimen, silenciando la represión preventiva de todos los días, y su complicidad con la alineación cuyo objetivo es arrojar al lumpen a débiles y revoltosos, para que su futuro sea carne de presidio.

Los manifestantes están siendo criminalizados y denostados por su actitud agresiva. Dicen que la democracia burguesa permite expresarse de manera civilizada, pero esa democracia tortura, asesina y reprime, además de financiar golpes de Estado y guerras de expolio, explotar al 80 por ciento de la población mundial, y contradice su principio básico sobre la voluntad de las mayorías, pues hace lo contrario de lo que declara. Que no nos cuenten más historietas sobre tolerancias y democracias, y menos aún si son”a la española”.

Es indignante que mientras los oligarcas claman contra estas protestas, planeen nuevas entregas de miles de millones de euros (del dinero de todos) a banqueros y empresarios, estudien la ampliación de la jornada laboral de los obreros, las reducciones de los salarios, eliminar las pensiones públicas y privatizar la sanidad y la enseñanza. La crisis, que ellos han provocado, los tiene al borde de la extinción y pretenden prolongar su agonía, aumentando los efectivos policiales y militares. Este régimen, bárbaro y despótico es consciente de que las respuestas airadas aumentarán, pues resultan inevitables cuando se lucha por el derecho a la supervivencia.

Por muy violenta que parezca, es infinitamente más digna una juventud con conciencia social y comprometida, que otra que se autodestruye los fines de semana. Es preferible un rebelde activo, que un manso, dócil y pasivo ante los abusos autoritarios. No se puede responder al Estado sólo portando banderitas de UGT o CCOO y haciendo un poco de ruido con un silbato. Bienvenido sea el fuego griego, una opción legítima contra los coletazos de un agonizante capitalismo.

martes, 9 de diciembre de 2008

Un bono para José Bono


El presidente del Congreso de los diputados, José Bono, afirma que quienes votan a Acción Nacionalista Vasca (ANV)- organización independentista que no condenó el atentado de ETA en el que perdió la vida el empresario Ignacio Uria Mendizábal- “necesitan tratamiento”. No ha especificado qué clase de tratamiento, pero sería de desear que no guardara relación con esa tortura tan cotidiana en la democracia a la española. Estamos ante el eterno problema: si no te unes a la orquesta, entonces llevas pistola, pero que yo sepa, los ediles de ANV no andan por ahí pegando tiros.

Bono también añadió que nunca sería defensor, ni siquiera de oficio, de “esos individuos de ANV”, sin embargo estoy completamente seguro de que se habría ofrecido de buena gana, para defender al ex ministro del Interior, José Barrionuevo y al ex secretario de Estado de Seguridad, Rafael Vera que fueron condenados (es un decir) como responsables de los Grupos Armados de Liberación (GAL), entramado terrorista organizado por el Estado que asesinó a 23 personas. España se vio obligada a enjuiciarlos porque tanto en Francia como en Portugal, se estaban procesando a los mercenarios de los GAL que recibían órdenes de los arriba citados que, actualmente, gozan de plena libertad.

Por aquel entonces José Bono esperaba y confiaba, que el Tribunal Supremo dictara una sentencia en la que se demostrara claramente “la inocencia de los imputados”, enfatizaba que todos los políticos podían cometer errores y añadía que siempre “habían existido actuaciones fuera de la legalidad”. De tal guisa justificaba, por si las moscas, los actos criminales de sus colegas de partido.

Barrionuevo y Vera ingresaron en prisión para cumplir una pena de 10 años por el secuestro del ciudadano francés Segundo Marey (condena que quedó en poca cosa, pese a que nunca se arrepintieron), unas pequeñas vacaciones si los comparamos con los que purgan otros, por delitos similares. En esa ocasión, el ex presidente Felipe González (señalado con el dedo por muchos como el responsable máximo de los GAL), jerarcas del PSOE y siete mil personas llegadas en autobuses- con bocadillo incluido-, fletados por el partido en Andalucía y Extremadura acompañaron hasta la puerta de la prisión a los condenados, en un gesto de solidaridad con dos terroristas convictos, y, que yo recuerde, a tamaña muchedumbre nadie le recomendó un psiquiatra. De nuevo la vieja historia: el terrorismo será abominado o no, dependiendo de la mano ejecutora.

Sobre la actitud de ANV y sus votantes, dice el eurodiputado Carlos Iturgaiz, ex secretario general del partido de extrema derecha Partido Popular (PP) en el País Vasco, que "es el reflejo de las miserias, cobardías e inmoralidades de muchos de los que viven en mi tierra". Otros pensamos que las proclamas del presidente del Congreso y demás alharacas hipócritas, son el reflejo de las miserias, cobardías, inmoralidades y corruptelas del régimen neo-franquista impuesto tras la muerte del dictador Franco.

Creo que el señor Bono debería hacer honor a su apellido adquiriendo no uno, sino varios bonos canjeables por un tratamiento contra la desvergüenza y la amnesia repentina.

viernes, 5 de diciembre de 2008

Breve respuesta a un articulista del ABC



“Fuego Amigo”. Así titula Rafael L. Bardaji su articulo, publicado en el ABC de hoy viernes, que, a continuación, paso a reproducir íntegramente (no creo que haya problemas, cito fuente y autor). Al final respondo, someramente, a las “inquietudes” del reportero.

El pasado domingo, soldados españoles que custodiaban un convoy militar en Afganistán mataron por error a un miembro del ejército afgano, dejando malheridos a otros dos. Son cosas que pasan en las guerras. La tensión, el error humano, un fallo en las comunicaciones, cualquier cosa puede acabar con que se dispara no sobre el enemigo, sino contra el aliado. Es lo que se conoce como «fuego amigo», que no por amigo deja de ser letal.

Los soldados españoles actuaron adecuadamente, vaya por delante. Ante una duda razonable, y con la experiencia de anteriores ataques, lo primero es disparar y luego preguntar. La ministra española de defensa así lo ha entendido, porque ha decidido no abrir expediente alguno sobre los autores de los disparos. Como debe ser. ¿Pero lo ha entendido de verdad?

Hasta hace muy poco el gobierno se quejaba de las bajas de inocentes que causaban los bombardeos americanos. Los llamados daños colaterales que también, guste o no, se producen en toda guerra. Sus compañeros de filas han pedido el encausamiento de los militares estadounidenses que dispararon por error sobre el periodista español de Telecinco, José Couso, en Bagdad. ¿Qué diría ahora el gobierno si un tribunal afgano pide la cárcel para nuestros soldados? ¿O, como se ha querido hacer con los americanos, se les lleva ante el Tribunal Internacional? Contestaríamos que el mundo se ha vuelto loco, que nuestras tropas están allí para garantizar la seguridad del pueblo afgano y que un incidente, por luctuoso que sea, no debe empañar el objetivo de la misión de paz.

Lo malo de las guerras es que producen muertos, justos y pecadores. Pero si no se admite que se está en guerra, cualquier baja es intolerable, sea propia o ajena, civil o militar. Y esa es la gran contradicción de los pacifistas al frente de defensa: si el militar afgano muerto por nuestras balas no cuenta, porque le hemos matado nosotros, ¿por qué van a contar los errores de los otros sólo porque quienes maten sean norteamericanos, australianos o británicos?.Que me lo expliquen.


Señor L. Baedají: Teniendo razón (por cuestiones de simpatías partidistas, simplemente) en algunos de sus planteamientos, yo le pregunto: ¿aún no se ha enterado de que existe una doble vara de medir, que depende de quién sea el verdugo y quién sea la victima? Las misiones humanitarias de paz no son tales, porque paz y cañones son incompatibles y los soldados españoles actuaron como usted dice, es decir, “adecuadamente” (en esta ocasión los fallecidos han sido militares aliados, en otras son civiles inocentes) porque cuando el terror y los asesinatos los provocan los “demócratas” de Occidente, son “efectos no deseados” o “fuego amigo” ( si los autores son del otro bando, es otro cantar). Por otra parte, ¿quién iba a juzgar a esos soldados? ¿quizás el presidente Karzai, conocido como el alcalde de Kabul porque sólo "manda" en la capital? La guerra de Zapatero es tan ilegitima y criminal como la que emprendió Aznar en Iraq. Entérese, las únicas guerras legítimas son la revolucionaria y la de los pueblos que no desean invasores en su tierra.

Menos mal, que por lo menos reconoce que los conflictos bélicos generan muertos, justos y pecadores. Si aplica usted su deducción a todos los combatientes, y a todas las clases de guerras, algo habrá sacado en claro.

miércoles, 3 de diciembre de 2008

La oposición venezolana dice que no quiere un rey, pero no le vendría mal tenerlo



En un mitin celebrado en Caracas, Hugo Chávez ha tenido que desempolvar su propuesta de establecer la reelección indefinida (siempre que sea ratificada por mayoría popular), de él y de todo aquel que sea presidente, debido a la cacería de brujas iniciada por la oposición en los cincos Estados en los que resultó vencedora, donde se ha dedicado a atacar locales sociales, escuelas, centros de salud e incluso médicos cubanos que están allí para sanar enfermos que antes carecían de asistencia sanitaria.

De inmediato, los medios españoles han hecho plato del día titulares como “Chávez pierde los papeles”,”La contumacia de Chávez por el poder”, o “Chávez pretende perpetuarse en el poder”. La ofensiva se debe a que son conscientes de que el presidente venezolano ha decido enfrentarse al fascismo de una vez por todas. La reelección indefinida es legal en muchos países, pero al parecer, lo que es posible en plutocracia no puede serlo en democracia ya que el secuestro del poder, por parte de la minoría oligárquica, correría peligro. El sectarismo de estos medios los lleva a silenciar que dicha reelección, de lograrse, no sería tan indefinida como dicen, pues estaría limitada por la decisión soberana del pueblo, que podría seguir eligiendo a Chávez o a cualquier otro candidato.

Los órganos de difusión españoles, habituados al culto a la personalidad regia y entrenada en la adulación de empresarios, príncipes y otras faunas, ofrecen, de nuevo, una imagen patética arrastrándose por un plato de lentejas. En realidad, oculto tras una pluma servil, están los temores del patrón de que se cumplan realmente (sin condicionantes financieros, ni trampas alienantes que sus servidores, se encargan de difundir para que triunfen los mismos de siempre) los deseos de las capas populares.

Sobre la reelección indefinida, el opositor venezolano Manuel Rosales dice que no quiere un hombre coronado como rey, para que la gente tenga la oportunidad de elegir, pero que yo sepa, los venezolanos proclaman a su presidente por votación popular cuando procede, y el escogido, hasta ahora, sigue siendo Hugo Chávez. A pesar de lo que diga Rosales, creo que los oligarcas venezolanos serían tan felices como sus colegas españoles si tuvieran un rey. Acostumbrados a corrupciones y abusos de poder, no pondrían pegas a que una delirante Constitución eximiera a Su Majestad de cualquier clase de responsabilidad ante la ley, o lo que es lo mismo: yo te tolero esto y, a cambio, hago lo que me da la gana.

No quisiera dar ideas, pero si la oposición de aquel país, organizara un referéndum para imponer una monarquía y lo ganara, seguro que disfrutaría tranquilamente de todas sus prebendas. No obstante, antes de celebrar la consulta, deberían buscarse un aspirante a monarca que le gusten las faldas, cuente chascarrillos y empine el codo.