jueves, 26 de febrero de 2009

¿Alguien le ha dicho a Obama, que el frente de guerra iraquí sigue activo?


Pese al silencio mediático, sigue la lucha contra las tropas estadounidenses, la policía y el Ejército iraquí creado y equipado por Estados Unidos (EEUU), para que sirvan como escudo protector de los invasores. La insurgencia sigue viva, pese a que sus filas han disminuido a consecuencia de las bajas en combate, el cansancio y que muchos fueron comprados por un puñado de dólares. Aún así, continúan produciéndose combates en Mosul, Bagdad y la provincia de Diyala a los que EEUU responde con redadas, asesinatos, redadas, incautación de armas y detenciones de civiles.

Abu Abdul Aziz es miembro de un grupo insurgente que él denomina “Resistencia Honorable”. Aziz considera, con razón, que los norteamericanos son unos criminales; por tanto se siente feliz cada vez que alguno es eliminado. Matiza que la “Resistencia Honorable” no efectúa atentados suicidas, ni provoca daños indiscriminados entre la población civil. Su objetivo es el ejército ocupante y sus colaboradores, a los que acosan atacándolos con morteros, cohetes Katiuska, bombas de carretera y francotiradores (“Jubas”).

La Insurgencia combatiente, nunca aceptó la legitimidad de unas elecciones celebradas bajo el auspicio de la bota militar norteamericana. Cuenta entre sus filas con miembros infiltrados en la fuerza policial iraqui que facilita el transporte de armas a través de los puntos de control ubicados por todo el país. Sin ir más lejos, el pasado día 24 de febrero, dos policías abatieron en Mosul a cuatro militares norteamericanos aunque la versión oficial sólo reconoce la muerte de uno y tres heridos graves. Los policías huyeron, ajustándose a la táctica guerrillera de golpear, huir y desaparecer en el pueblo que odia al ocupante extranjero.

En Palestina, la resistencia pasa de una generación a otra, por esa razón llevan 60 años luchando contra los sionistas. Abu Abdul Aziz afirma que en Iraq van a hacer lo mismo, y está preparando a sus hijos pequeños para que tomen el relevo. Al día de hoy, son aproximadamente catorce los soldados estadounidenses fallecidos (es difícil precisar el número exacto debido a la política censora de Washington) en lo que va de mes, un número muy inferior al que se producía hace dos años, pero esa caída se debe a las razones arriba expuestas.

Si una insurgencia remanente, es capaz de mantener en jaque al enemigo y, además, consideramos los propósitos de Aziz, ese goteo macabro va a proseguir implacablemente a pesar de Gobiernos títeres, elecciones “democráticas” y todas las declaraciones triunfalistas que quieran contarnos. Parece que nadie le ha dicho a Obama que el frente de guerra iraquí sigue activo, tanto como el de Afganistán.

En la foto, un criminal del mundo occidental “civilizado y democrático” observa, como un vehículo militar es pasto de las llamas.

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