martes, 30 de junio de 2009

Zoé Valdés, amiga de terroristas y de gorilas golpistas


Zoé Valdés, cubana exiliada en París; seguidora incondicional de un criminal llamado George Bush; defensora de la guerra contra Iraq; del señor Carlos Alberto Montaner y compañera de fatigas del cubano de extrema derecha, Ernesto Hernández Busto- con el que forma el "Eje del Bien" junto a Yoani Sánchez en La Habana- ha estado todos los días "informando" sobre la "revolución" verde iraní, parida en Estados Unidos.

Su candidato (¿quién lo duda?): Musavi. A Ahmadineyad no lo soportaba.Quizás por eso ni siquiera lo citaba por su nombre, se dirigía a él como "El Bizco" (si hubiera sido cojo, le habría llamado "El Cojo", no hay duda), de la misma manera que llama "América Letrina" a todo lo que existe al sur del Río Grande.En fin. Alusiones repugnantes relacionadas con defectos físicos y con un racismo soterrado típicamente nazi, "espléndidos" términos, garabateados por una señora que dice ser escritora.

Por fin la Valdés, ha utilizado su gordezuela mano para escribir sobre los sucesos de Honduras y posicionarse a favor de los gorilas, de los golpes militares (hacer semejante confesión, significa para mí alinearse con el terrorismo uniformado, por eso la tildo de amiga de terroristas). La pregunta es: ¿podríamos haber esperado otra cosa de ella? Es tan soez la Valdés, tan mujerona, que, tras defender los golpes de estado, dice defender también la democracia ¡que nos explique cómo se come eso! Pero bueno, así es la gente que quiere imponer en Cuba una "democracia" a la carta. A su carta marcada, claro está.

Ahí les dejo su despropósito.Y que a esta cosa le hayan concedido premios literarios...

“Ze la Yapearon”

A este señor tan propenso al melodrama izquierdoso, como suelen ser los caudillos latinoamericanos, al presidente Zelaya de Honduras, al que le quedaba poco en el poder, sólo un año o menos, le han dado los militares un golpe de estado. No debería alegrarme -en nombre de la democracia-, pero me alegro. Eso es América Letrina, caudillos de derechas, golpes de estado, y ahora caudillos comunistas,. otra vez golpes de estado, ¡qué pereza!, y la gente tirá para la calle. Muertos, heridos, total, para nada.

Yo no estoy de acuerdo con los golpes de estado en estados democráticos, pero en países como esos de América Letrina, donde el comunismo está cogiendo fuerza, me parece muy sensato que el ejército se levante. Es lo que me gustaría que sucediese en mi país, que el ejército se levante en contra de los Castro, que se pongan los pantalones y acaben con ellos de una vez y por todas. No lo harán, la Yuma está demasiado cerca, y exiliarse siempre es la solución más cómoda. Preferimos que nos jame el tiburón a que una bala nos atraviese el corazón, (¿no ven, de todo sacamos una rumba?).

A Zelaya se la chapearon, no la cabeza, por suerte; la presidencia. Todo parece indicar que ya tenía a unos cuantos bastante hartos de su mierda comunista -que dirían los Porno para Ricardo, q.e.p.d-. Ahora, el Mico Mandante ingerencista, el impresentable Hugo Chávez, está pidiendo al pueblo, que no es su pueblo, que salgan a la calle a morirse, a defender a un desvergonzado y tragimatraquilla Zelaya, amigo de los Castro y del pedófilo Ortega.

¿Tendremos un Irán en América Latina, una juventud como la iraní? Lo dudo. Mucho menos en Cuba. Estamos hecho de la miel del azúcar, del humo del tabaco, y algunos, de contra, de la embrutecedora y criminal coca.

¿Pueblos niños? No, pueblos tontos.

Fíjense si somos tontos que desde hace más de quince años quiero dejar de escribir de política de una maldita vez, y no lo logro. Sólo los tontos escribimos de política tercermundista
.

No hay comentarios: