miércoles, 5 de agosto de 2009

Afganistán hispano: Soldado muerto, otro en su puesto


Soldado muerto otro en su puesto. Eso debieron pensar dos cabos del Ejército español destinados en Afganistán que, el día 7 del pasado mes de mayo, se negaron a conducir un camión entre las bases de Herat y Qual i Naw, porque no estaba blindado, y temieron ser víctimas de un ataque. Los militares procedían del Cuartel General Arroquia, con sede en Salamanca.

Para mí, ha existido un cierto hermetismo mediático en torno al asunto, pues la primera noticia la recogió elsemanaldigital el 4 de junio, mientras que, El País y El Mundo la publicaron el 15 del mismo mes. Después vino un paréntesis de silencio, hasta que el 1 de julio (estando ya los militares de regreso) lanacion.es informó que el juez militar había comunicado a los interesados la apertura de un sumario por un delito de desobediencia, que conlleva una pena de tres meses a dos años de cárcel. Para el fiscal lo sucedido fue muy grave, pues hasta exigió la prisión preventiva de los dos cabos, como medida para dar ejemplo.

Por su parte, los familiares de los inculpados remitieron un escrito a la ministra de Defensa, Carmen Chacón, donde le recordaban que resulta totalmente contradictorio afirmar en el Parlamento que la seguridad de las tropas es prioritaria, y después enviar a prisión a quienes reivindican esa seguridad, algo que la opinión pública no entendería muy bien.

De la guerra de Afganistán, sabemos lo que el Gobierno del “buen rollito y la transparencia” le interesa contarnos, y como el miedo es libre puede que cunda el modelo, y haya más gente que elija un castigo antes que el cementerio. Lo sucedido casa bien con el anuncio efectuado por Carmen Chacón de que 150 efectivos del Ejército de Colombia estarán (o están ya) en Afganistán bajo mando español, quizás la ministra se fíe mas de los colombianos.

Lo que sí podemos intuir, es que la medida ejemplarizante, de la que hablaba el fiscal, pudiera deberse al temor a una desbandada de desobediencias, si los soldados empiezan a cuestionar órdenes en una zona de guerra (eso de misión de paz es un choteo). De ahí la, más que probable, complicidad mediática de informar poco o nada, sobre lo ocurrido.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Ya ha pasado tiempo desde que ocurrieron estos hechos y ya apenas me acordaba. Son compañeros míos y he visto el proceso que se ha seguido contra ellos muy de cerca. Puedo decir que la EXministra Chacón exigió sus cabezas en bandeja de plata. No quería que la noticia levantara la liebre de lo que ocurría allí en realidad y que le salpicara en términos políticos lo que allí estaba sucediendo. Ahora que se ha presentado como candidata para la secretaría del partido Socialista, puedo entender que pusiera tanto empeño en silenciar todo aquello y a todos aquellos que podían estropearle sus planes de futuro dentro del partido de camino, quien sabe si a la presidencia.
Menuda TREPA es la ministra. Y una víbora, que diría Frank. No dudó la tía ni por un momento en difundir la noticia, deformada y su medida, desde su gabinete de prensa para dejar a los chavales como unos cobardes ( doy fe de que eso es FALSO) e ir preparando el terreno para lo que pudiera venir.
Afortunadamente todo ha terminado ya y no han ido a la cárcel. Tampoco han escapado de rositas, han tenido que pagar un precio, alto desde mi punto de vista por lo que hicieron.
Me gustaría que algún día, mejor antes que después, alguien contara la verdad de toda esta historia y pusiera a cada uno en su sitio, sobre todo a esa nefasta ministra de Defensa que hemos tenido que sufrir ( en silencio, como
a las hemorroides, debido al carácter militar de nuestra institución) y a la que espero que no la lleguemos a ver jamás como presidenta del Gobierno este país.