viernes, 21 de agosto de 2009

Mayte Martínez: Deportividad “a la española”


Los medios informativos del Estado español, - yo diría que los más decadentes de Occidente- venden al mundo una imagen de país democrático, culto y tolerante. De ser cierto, esas virtudes se manifestarían también en cuestiones deportivas, pero como todo es fantasía, es normal que la deportividad suela brillar por su ausencia.

La vallisoletana Mayte Martínez es un reflejo de la penosa realidad de un país ignorante, pachanguero, chovinista y amante del cotilleo morboso. Si bien, parece que la polémica levantada sobre la sexualidad de la sudafricana Caster Semenya, campeona del mundo de los 800 metros lisos, fue iniciada por una atleta italiana, la actitud de Mayte Martínez (que es la que nos interesa) dejó mucho que desear, cuando manifestó que la sudafricana “tiene todo para ser un hombre".

Quizás ese "todo" al que se refiere, es algo que ha podido comprobar in situ y los demás ignoramos, pero sea lo que fuere, sus declaraciones constituyen una falta de respeto, de educación y de deportividad, defectos vinculados con la competitividad deshumanizadora, la alienación y la incultura. Su proclama ha sido una mezcla de acusación, morbo y mofa de la chica fea que si además es negra y del Tercer Mundo, mejor.

Habría que preguntarle a Mayte- que viajó a Berlín de turismo a costa del Erario Público, pues no tenía opción de medalla- si las cinco mujeres (no cuento a la ganadora) que cruzaron la meta delante de ella, también son hombres.

1 comentario:

Atleta popular dijo...

Sin ánimo de defender a nadie, me parece cuanto menos sospechoso que un ochocentista baje casi 9 segundos su marca en 6 meses desde un 2:03.7 mediocre a 1:55.45, marca mundial del año y 14ª de la historia. Si nos vamos un año atrás la mejora es de 16 segundos.

"Para mí no es una mujer", Elisa Cusma - Italia (6ª clasificada)
"Sólo mírenla", Mariya Savinova - Rusia (5ª clasificada)

Con esto no defiendo las declaraciones de Mayte Martinez, pero atendiedo a que he visto, creo que no va muy desencaminada. Ya veremos si al final se trata de deportividad a la española, o a la sudafricana