martes, 6 de octubre de 2009

Los alacranes y el Alakrana


Aunque la piratería en las costas de Somalia no es causa de este escrito, no está de más recordar que existen hipótesis que tratan de explicar la aparición del fenómeno. Unas consideran que detrás está el imperialismo, que pretende justificar así una intervención militar en la zona para apropiarse del petróleo de Darfur, otras estiman que los somalíes están indignados porque los barcos esquilman sus caladeros y los contaminan con basuras tóxicas; por tanto esos piratas podrían ser pescadores que luchan contra una situación que afectaría a su supervivencia. Mi opinión es que, el hecho de que piratas mal armados traigan en jaque a potencias nucleares resulta, como mínimo, risible.

Dicho lo anterior, resulta repugnante que el secuestro en esa zona del pesquero Alakrana con base en Bermeo (Vizcaya), haya sido utilizado por varios medios, para irrigar su fanatismo intransigente contra todo lo que huela a vasco, enfatizando que esos buques arrían la bandera “española” e izan la Ikurriña. Pese a que la presencia de la enseña borbónica no intimidaría ni a la República de San Marino, un colaborador de un programa de la cadena de televisión “La Cuatro”, interpeló a la esposa de uno de los tripulantes, citando el tema de las banderas que, por lo visto, era para él, más importante que el padecimiento de la mujer, evidenciando la bajeza moral de los pajes del Sistema, que aprovechan el menor resquicio para atacar cualquier sentimiento nacional, ajeno al impuesto por Madrid.

En tono similar, leí el comentario de un lector de un medio digital- que destacaba la cuestión de las enseñas, dejando el secuestro en segundo plano- que decía: “Para que paguemos su rescate sí son españoles, pero para cagarse en nosotros cuando están en sus herriko tabernas son vascos de pura cepa”. A ese energúmeno anónimo, habría que recordarle que si Madrid no se negara a celebrar un referéndum en el País Vasco para que sus habitantes decidan si quieren ser independientes o seguir vinculados al Estado, quizás hoy, los armadores vascos no tendrían que apelar a nadie para proteger sus barcos.

Esas actitudes demuestran, una vez más, el comportamiento bochornoso de los medios españolistas, que se han pasado por la entrepierna el sufrimiento de las familias de los tripulantes secuestrados, demostrando, una vez más, el carácter vengativo del régimen y sus marionetas de difusión, que como alacranes han regado ponzoña en torno a un pesquero vasco, de nombre Alakrana

1 comentario:

Anónimo dijo...

Lo siento, pero usted se equivoca a mi modo de ver.
Usted reconoce y aduce el derecho de un nacionalista a ser vasco con estado independiente, yo también, por contra y salvando cualquier debate sobre la escoria de este régimen bobónico le digo que lo primero son las víctimas (todas, desde luego) pero debe usted entender que los estados, paises y demás organizaciones que a mi personalmente me repugnan tienen unas reglas y esquemas, no puedes coger lo que quieras y lo otro no, ya que tu reclamándote vascongado, luterano o yo que se, muy probablemente tu nuevo estado funcionaría exactamente igual... pues aspiran a imponer un estado nacionalista como esos pseudo-españoles.. Y si no quieres estar en el grupo... no eres del grupo, es la lógica nazionalista sea de donde sea, y esta lógica desde un esquema republicano es evidente.

Salud.,,