
Fidel Castro, en su última reflexión “La mentira al servicio del imperio”, citó a Estados Unidos (EEUU) y España. Ignoro qué pensará Obama, el siervo negro del poder blanco, pero en España, los patriotas de pacotilla han puesto el grito en el cielo, y eso que Fidel no quiso hurgar en la herida hispana. He aquí un extracto de la reflexión: "Las ideas del viejo imperio español en muletas, tratando de ayudar al corrupto, tambaleante y genocida imperio yanqui (...). Nada han aprendido la súper potencia de Estados Unidos y la mini potencia española de la heroica resistencia de Cuba a lo largo de más de medio siglo"
No sé bien por qué, algunos se han sentido molestos. La alusión sobre la ayuda que España presta a EEUU, sólo constata una realidad. Basta con ver a la atribulada ministra de Defensa, Carmen Chacón arrodillándose ante la OTAN (ergo: EEUU) porque va a retirar de Kosovo a los cuatro gatos que tiene allí destacados en “misión humanitaria”. En ese tema, las aguas han vuelto a su cauce porque todo apunta a que los cuatro gatos, servirán de escudos humanos en Afganistán para proteger a los soldados estadounidenses. En cuanto a lo de potencia “mini”, al menos la considera potencia, aunque sea cabeza de ratón.
Como dije al comienzo, el Comandante ha sido piadoso con la Pequeña Madre Patria. Económicamente, España está en una gravísima situación. Tiene la deuda externa más grande del mundo en relación con el PIB y el número de habitantes, pues compra en el exterior, más que vende; si creció durante un tiempo, fue gracias a la especulación inmobiliaria (que como tal, desapareció a manera de burbuja de jabón) y un turismo que empieza a estancarse por efecto de la crisis, incluso se anuncian cinco millones de desempleados a medio plazo.
Políticamente está marcada por guerras sucias, torturas y leyes excluyentes, y salpicada por corrupciones e ilegalizaciones. a las que ha venido a sumarse el reciente pucherazo electoral del País Vasco. En suma: todo indica que el Estado español padece un agudo déficit democrático. La pobre democracia (que apenas llegó a vislumbrarse tras la muerte de Franco), duró hasta que se produjo el “fracasado” golpe de Estado del 23-F de 1981, muy poquitos años, una minucia.
No sé bien por qué, algunos se han sentido molestos. La alusión sobre la ayuda que España presta a EEUU, sólo constata una realidad. Basta con ver a la atribulada ministra de Defensa, Carmen Chacón arrodillándose ante la OTAN (ergo: EEUU) porque va a retirar de Kosovo a los cuatro gatos que tiene allí destacados en “misión humanitaria”. En ese tema, las aguas han vuelto a su cauce porque todo apunta a que los cuatro gatos, servirán de escudos humanos en Afganistán para proteger a los soldados estadounidenses. En cuanto a lo de potencia “mini”, al menos la considera potencia, aunque sea cabeza de ratón.
Como dije al comienzo, el Comandante ha sido piadoso con la Pequeña Madre Patria. Económicamente, España está en una gravísima situación. Tiene la deuda externa más grande del mundo en relación con el PIB y el número de habitantes, pues compra en el exterior, más que vende; si creció durante un tiempo, fue gracias a la especulación inmobiliaria (que como tal, desapareció a manera de burbuja de jabón) y un turismo que empieza a estancarse por efecto de la crisis, incluso se anuncian cinco millones de desempleados a medio plazo.
Políticamente está marcada por guerras sucias, torturas y leyes excluyentes, y salpicada por corrupciones e ilegalizaciones. a las que ha venido a sumarse el reciente pucherazo electoral del País Vasco. En suma: todo indica que el Estado español padece un agudo déficit democrático. La pobre democracia (que apenas llegó a vislumbrarse tras la muerte de Franco), duró hasta que se produjo el “fracasado” golpe de Estado del 23-F de 1981, muy poquitos años, una minucia.
En educación la cosa no luce mejor. Se estima que existen más de 20 millones de analfabetos funcionales, los estudiantes que acceden a la universidad tienen una cultura general escasa (a no ser que la adquieran por su cuenta); un porcentaje elevado de personas son incapaces de enlazar dos o tres frases seguidas de manera coherente, comunicándose entre sí por medio de vocablos cortos, aunque hay que reconocerles cierta capacidad para repetir, como cotorras, las tesis que utilizan los “analistas” de radio y televisión cuando discursean sobre Cuba o Venezuela. En fin. Visto el panorama, España está en muletas sí, y también en pelotas.









