domingo, 7 de marzo de 2010

Si a los políticos españoles les interesan los presos comunes, que se preocupen por éste

El preso muerto en Puerto III el pasado 24 de febrero, denunció amenazas de un funcionario. Ahora su familia exige una investigación pues sospechan que su muerte no se debe a un mero accidente.¿No echan de menos aquí un despliegue mediático (con Zapatero en primera fila), como el efectuado por la muerte, voluntaria, del preso común cubano Orlando Zapata? Ni que decir tiene que los sindicatos del sector no ven «ningún punto oscuro» en la muerte del recluso. Faltaría más: España es una "democracia".

Fuente: Lavozdigital.es

La mañana del 24 de febrero, horas antes de morir en la cárcel del Puerto III, Fuad Kaddur habló por teléfono con su pareja Susan Warren y le confesó que tenía «mucho miedo, más del que nunca había tenido en su vida». Aquella tarde, su cuerpo apareció muerto en su celda del módulo 10.

Según explicaron a Susan, el joven Fuad -que tenía 31 años y cumplía su noveno año de prisión por un delito de narcotráfico- perdió el equilibrio cuando salía de su celda y en el traspiés, se golpeó la cabeza en el umbral de la puerta, desmayándose y muriendo poco después. A los medios de comunicación, en cambio, se ofreció días después una versión distinta, en la que el interno habría sido aplastado por la puerta mecanizada de su celda, que se cerró sin explicación por un supuesto fallo mecánico.

Ni una ni otra versión han convencido a Susan y la familia del fallecido, que han pedido ahora «una investigación minuciosa» de ese trágico suceso, pues temen que exista un «misterio» tras la muerte del Fuad. A pesar de sus dudas, la familia insinuó ayer sus propias sospechas, que apuntan a una posible venganza a manos de un funcionario del centro penitenciario, al que Fuad denunció en noviembre de 2009 por darle una supuesta paliza y amenazarle «con represalias».

En aquella denuncia, a la que ha tenido acceso LA VOZ, se acusaba al funcionario de romper al joven una pierna a patadas después de detenerle en una reyerta entre dos presos, en la que Fuad no habría participado. «En el bloque de aislamiento lo desnudaron, le pusieron las manos en alto y le dieron patadas con las botas», recordaba ayer el padre del fallecido, Mustafá Kaddur a este periódico. Una de esas supuestas patadas habría roto un peroné a Fuad, obligándole a caminar durante meses con muletas.

El interno no desveló los hechos «por temor a la venganza», según la denuncia, pero el supuesto agresor habría advertido al joven con tomar «represalias de mayores consecuencia» si osaba contar algo. Esa última amenaza llevó a Susan Warren a presentar la ya mencionada denuncia en nombre de su pareja ante el juzgado de Coín el 11 de noviembre de 2009, dando a conocer la supuesta paliza. Sin embargo, según la familia del fallecido, la demanda cayó en saco roto y nadie investigó la agresión denunciada.

5 comentarios:

Anónimo dijo...

Bravo J.M. Álvarez.No se puede investigar porque esta es una democracia. Aquí no se tortura, aquí no se apalea y aquí nadie se muere en las cárceles. Oye, eso lo dicen los sindicatos policiales.
Estes se creen que algunos españoles somos menores de edad y subnormales que nos chupamos el dedo. ¡Anda ya!. Que les den.....

Anónimo dijo...

Vaya por delante, que no nos concierne en absoluto, la muerte de todo aquel que apueste por una sociedad capital-fascista

Olegario Pantaleon

Anónimo dijo...

Vaya por delante, que no nos concierne en absoluto, la muerte de todo aquel que apueste por una sociedad capital-fascista

Olegario Pantaleon

olegario dijo...

Vaya por delante que no me pertenecen los comentarios anonimos de la esquizofrenica cubana que vive en Calafell y que esconocida como cara-de-cerdo-Alana
de nombre real,Ana Julia Mena

ji,ji,ji

olegario

Cipri dijo...

ni los medio fachas ni progres, van a denunciar esto ocurrido en su regimen juancarlista y en su sistema liberal-capitalista.
qué me dices, si es que el preso amenzó al carcelero... fue en defensa propia, che!
Salud