martes, 4 de mayo de 2010

El pueblo griego debería hacer una revolución de color... rojo

Los griegos van a tomar las calles en protesta contra las medidas que va a tomar el Gobierno del "socialista" Georgios Papandreu. Su disposición me recuerda mucho a la de Felipe González, cuando le ordenaron realizar reconversiones salvajes y privatizaciones que dejaron a España en manos del abuso, la corrupción y los especuladores, lo que llamaron, en su día, “la cultura del pelotazo”. De aquellas aguas, tenemos hoy estos lodos.

En Grecia, medidas como el retraso de la edad de jubilación, eliminación de pagas extras, bajadas de salarios y bajadas de las pensiones han obtenido el visto bueno de Bruselas que facilitará “ayuda” financiera (veremos cuánto tiempo aguantará Alemania). Esas medidas- que harían feliz al más radical de los neocons- atacan directamente a la clase obrera y a los sectores sociales más débiles de un país que tiene un 21 por ciento de pobres.

Dicen los griegos que están al borde de una guerra entre ricos y pobres, entre el proletariado y la burguesía oligárquica. Como no hay que desechar todo lo que provenga del capitalismo (siempre que sea interesante), el pueblo griego debería emular a las revoluciones de colores- ideadas por los imperialistas en beneficio propio- y tomar el Parlamento, sede del poder fascista postmoderno.