martes, 11 de mayo de 2010

La frase del día

“Los actuales sufrimientos que está pasando la Iglesia a causa de los abusos sexuales sobre menores cometidos por sacerdotes forman parte del tercer secreto de Fátima”. Así lo ha asegurado Benedicto XVI, a los periodistas que lo acompañaban en el vuelo a Portugal.

El Papa y sus subordinados no necesitan de Fátima para escurrir el bulto, pues desde hace años, era un secreto a voces las actividades de los curas pederastas.

Otra cosa: En Fátima, ni hubo vírgenes, ni enigmas. Lo que hubo (y hay), es un negocio colosal, a costa de infelices ingenuos.