viernes, 16 de julio de 2010

Al imperialismo ni un tantico así ¡nada!

Severa derrota de la Revolución Cubana, por Heinz Dieterich

Es indudable que las circunstancias de la liberación de presos “políticos” en Cuba convierten a este acto en una severa derrota táctica de la Revolución. El Estado cubano, por primera vez en cincuenta años, fue incapaz de mantener la iniciativa estratégica frente al cártel delincuencial formado por la Unión Europea, el Vaticano y Estados Unidos. La incógnita es, si el Partido Comunista de Cuba (PCC) logra convertir esta derrota en un futuro triunfo o si terminará en una derrota estratégica.

1. Problema de poder, no derechos humanos

El problema con los delincuentes del Cártel nunca fueron los derechos humanos, sino la intención imperialista de destruir a la Revolución. Los mismos actores del Cártel lo dicen sin ambages. Por ejemplo, las resoluciones del Parlamento Europeo hablan abiertamente de la necesaria “transición política hacia una democracia pluripartidista”. Si esta es la naturaleza del conflicto, entonces hay que analizarlo y tratarlo como un problema de poder, no de derecho internacional. La ley le importa un comino al imperialismo.

2. Dos debilidades de la Revolución

El Cártel ejecuta su plan operativo mediante diferentes papeles en una división subversiva del trabajo. En jerga futbolística diríamos que los delanteros visibles son el canciller español Moratinos, el cardenal cubano Ortega y la derecha del Parlamento Europeo. El Director Técnico está sentado en la Casa Blanca, dirigiendo la ofensiva. Ésta se dirige hacia dos puntos débiles de la defensa cubana: a) la prioridad política de conseguir el levantamiento de la injerencista “posición común” de la Unión Europea, introducida por el falangista Aznar en 1996, antes de septiembre de este año y, b) conseguir la liberación parcial del bloqueo económico estadounidense, para alivianar la crisis económica del país. La liberación de los presos es el resultado de la presión combinada de esta pinza, envuelta en terciopelo por la Iglesia Católica, para ocultar sus dientes de acero.

3. Pérdida de poder e iniciativa estratégica

La pérdida de poder de la Revolución se manifiesta en el hecho de que, por primera vez en medio siglo, ha cedido a las presiones del Exterior. La pérdida de la iniciativa estratégica se nota, entre otras, en el hecho, de que no fue el Partido Comunista de Cuba que liberó en plena autonomía a los presos, sino que lo hizo bajo la presión externa y de la Iglesia Católica. El crédito público mundial e interno por esta medida recae ahora sobre el Vaticano, no sobre el Partido Comunista. La Iglesia Católica aparece como el sujeto de cambio progresista, el Partido como un ente estático que tiene que ser empujado para actuar.

Esa pérdida de la iniciativa estratégica se manifiesta también en el discurso oficial frente a los acontecimientos. Hasta el día de hoy, no hay una explicación coherente del cambio cualitativo en la política de derechos de los disidentes. De hecho, el aparato propagandístico cubano, notoriamente deficiente ante los nuevos desafíos del Siglo XXI, no se hace notar en ninguna función vanguardista.

4. ¿El futuro?

Mientras la dirección cubana actúa bajo el doble yugo de evitar la “posición común” del imperialismo europeo, y del pronto levantamiento del bloqueo estadounidense, no podrá recuperar la iniciativa estratégica que la ha caracterizado desde su triunfo en 1959. La interrogante es, si existe una alternativa a su posicionamiento actual, que le devuelva la posibilidad de volver a controlar la situación frente al Cártel. La respuesta es positiva y tiene dos aspectos: un paquete “Marshall” de emergencia económica y la audacia política mostrada por Lenin en “La Gran Iniciativa”.

Para tener un tiempo de tranquilidad económica y por la dimensión del problema económico, Cuba necesita unos diez mil millones de dólares como fondo de emergencia. Entre China, Rusia y los países latinoamericanos debería ser posible, obtener esta suma. Con la tranquilidad económica que generan esos fondos, el Partido realiza el VI Congreso del Partido a mediados del 2011, donde presenta las reformas estructurales en las relaciones de producción ---el problema económico fundamental del país--- y en la superestructura política (participación), que son necesarias para salir de la crisis y del Cártel agresor.

Todo depende ahora de “La Gran Iniciativa”. La pregunta es, por lo siguiente. ¿Actuará la fracción leninista del Partido con la rapidez y audacia necesarias para la sobrevivencia?

5 comentarios:

manuel dijo...

Como la inoperancia económica del sistema cubano ha sido demostrada con creces, entonces viene este señor a proponer diez mil millones para ayudarla.

Todos los miles de millones soviéticos fueron desperdiciados, porque el gobierno cubano no los supo invertir.

Los de Chávez se están agotando a ritmo de conga.

Ahora les toca a los hemanos antimperialistas salvar a Cuba de nuevo. ¿Y qué pasará cuando se agoten estos diez mil millones? Bueno, dejando el pesimismo a un lado, podemos planear lo siguiente:

-China=200 millones
-Rusia=150 millones
-Venezuela=50 millones
-Irán=10 millones
-Ecuador=10 millones
-Bolivia=1 millón
-Argentina=1 millón
-Korea del Norte=100 dólares
-Colecta de comunistas españoles=20 dólares

Subtotal=$422.120

¡Rediez! ¡Nos hemos quedao cortos! ¡Pobre socailismo cubano!

Liliana dijo...

Pobrecito Hans Dietrich. Este es de los que se dan golpes de pecho. Oportunista. Menos mal que ya le podemos ver bien la cara. "Ladran, Sancho

Anónimo dijo...

Los propios cubanos serían capaces de generar la necesaria riqueza. El gobierno de Castro no puede renunciar a esos tres millones de emigrantes, muchos de los cuales pudieran trabajar para el bien del país. ¿Por qué no pueden abrir negocios y pagar impuestos, y así contribuir al fortalecimiento de una economía que pudiera ayudar a dimensionar las obras sociales? Sin embargo, el gobierno prefiere hacer negocios con los capitalistas españoles y canadienses. Esto que leo del señor Heinz es una tontería. Por Dios, ¿es que no entienden que no puede existir economía si el Estado es dueño de todo, hasta de los pequeños negocios? Y ahora, ¿Cuba mendigando su existencia? Es una falta de respeto a los cubanos, castristas o no. Es una burla, simplemente.

JM Álvarez dijo...

No estoy de acuerdo con el artículo completo, pero lo he reproducido por 2 circunstancias:

No se pueden hacer concesiones ideológicas ideológicas al imperialismo, ni Cuba ni ningún otro país antiimperialista, de ahí el titular de esta entrada que es de mi cosecha(Dieterich habla de una derrota "relativa" para después
considerar que podría devenir en un
triunfo)

Sí creo urgente y necesario (ante la proliferación de personajes tipo "Pedro Campos")lo que el autor
dice al final:

"¿Actuará la fracción leninista del Partido con la rapidez y audacia necesarias para la sobrevivencia?"

JM

alana1962 dijo...

¿Actuará la fracción leninista del Partido con la rapidez y audacia necesarias para la sobrevivencia?"

Me he quedao fria!!!! ud companero JM esta diciendo que el glorioso partido comunista de Cuba, ya no es una pina cerrada alrededor de Raul...sino que hay fracciones??? FRACCIONES??? ay ,ay ay, esto tiene que estar ya bloqueado desde Cuba, igualito que el blog de Yoani...ay dios, me lo dijeron y no lo crei y vine a verlo...esto es de lo que no hay!!!!!

Tu tambien Brutus, hijo mio!!!