miércoles, 28 de julio de 2010

Dicen que la salud del Borbón está como su régimen: de ruina

Desde que, hace cerca de tres meses, se operara de un tumor benigno (al menos, eso dicen) en un pulmón, Juan Carlos está de capa caída. Su recuperación es más lenta de lo esperada, no pudo viajar a Sudáfrica (con lo que le gustan los saraos y viajes a costa de los demás) y se ha visto obligado a acortar sus “vacaciones” en Mallorca. Últimamente se le ve torpe, cansado y, en ocasiones, utiliza un bastón.

En el viaje que realizó recientemente a Santiago de Compostela, al subir las escaleras que dan acceso a la catedral de la ciudad, Juan Carlos, tambaleándose, estuvo a punto de irse al suelo en dos ocasiones, lo que evitó su consorte, la griega homófoba, al agarrarlo del brazo, algo que le molestó visiblemente. Ese detalle fue recogido por las cámaras y subido a youtube.

Antonio Romero, Coordinador de la Red de Municipios por la Tercera República, ha pedido transparencia al Estado (¿transparencia al régimen? lo que hay que oír...) porque, según sus palabras, "no es de recibo que circulen rumores de que el rey está recibiendo quimioterapia, que sufre un proceso cancerígeno grave y que la operación de Barcelona no ha solucionado el problema"

El asunto, bajo mi punto de vista, no es intrascendente. Aunque tenga un sucesor preparado, si la salud de Juan Carlos entra en barrena, en unos momentos en que su régimen está en bancarrota, sería una irresponsabilidad que los republicanos (por ahora de todas las tendencias) dejen pasar la ocasión sin reivindicar, donde sea preciso, la creación de un Gobierno provisional orientado a restaurar la República, y generar un proceso democrático que erradique al franquismo y a esa caterva de políticos corruptos, indeseables, cortesanos y parásitos, desarrollados en torno a la Satrapía.

2 comentarios:

J.P. Requena dijo...

Ya lo dije en alguna ocasión: "Franco sigue vivo", su doctrina vamos. Y a éste Sátrapa embustero, putero y borrachín lo ató bien amarrado.

Las voces republicanas están tapadas por los muros de los medios, esperemos que el "hilillo" que llega despierte conciencias.

Salud republicana
¡Venceremos!

jose dijo...

Yo creo que la que parte el bacalao ahí es la reina, la del bilderberg, la que aun no sabe hablar el idioma oficial del pais. Esta si que es un elemento de cuidado, tan calladita como la vemos, pero con muy mala leche. Creo que Franco la ató bien atada a ella, la verdadera materia gris (o negra) de la infame casa real.