lunes, 5 de julio de 2010

La vergonzosa hipocresía de una burguesa

La secretaria de Política Internacional y de Cooperación del Partido Socialista (PSOE), Elena Valenciano, ha expresado su deseo de que el mercenario cubano Guillermo "Coco" Fariñas, salve la vida, y reiteró el apoyo de su partido a los derechos humanos en Cuba. Matizo: Se refiere a los derechos humanos de la burguesía.

Nada dijo sobre las continuas violaciones de los derechos humanos en España, ni citó las torturas, ni los presos políticos, vascos y no vascos, que se pudren en las cárceles de exterminio españolas. Tampoco expresó deseo alguno para que en las prisiones neofranquistas, deje de morir un preso cada dos meses.

En la imagen, Elena Valenciano parece estar pensando cómo hacer la declaración, sin que se note demasiado la vergonzosa hipocresía.

8 comentarios:

Anónimo dijo...

Sr. JM Alverez esta Vd. haciendo apologia del terrorismo y a ver si a quien corresponde lo localiza y lo pone a buen recaudo.

JM Álvarez dijo...

¿Apologia de qué?

Permítame recordarle que en España existen presos que no han matado una mosca en su vida, lo son por su conciencia revolucionaria.

Yo siempre llamaré a las cosas como las entiendo.Si no le gusta, ya sabe donde está la puerta

Anónimo dijo...

Conciencia revolucionaria de la que usted adolece.

Revolucion no es terrorismo, tambien deberia llamar a eso por su nombre. Un cobarde que pone una bomba para matar a un inocente es tan cobarde como usted que escribe tas un seudonimo.

JM Álvarez dijo...

Eso de los cobardes que asesinan con bombas... ¿se refiere usted a las "democracias" occidentales que han matado a un millón de personas en Iraq?

Saludos

Anónimo dijo...

Mire, anónimo 14'07,

Ya está bien de relacionar la palabra "vasco" con terrorismo. Deje de creerse todo lo que le cuentan los medios oficiales.

Para empezar, miembros de la organización armada ETA hay actualmente unos 400 presos. Es decir, aproximadamente la mitad de los que completan el Colectivo de Presos Políticos Vascos (EPPK en euskara). Lo cual quiere decir que hay cerca de cuatrocientos presos vascos en diversas cárceles de exterminio a lo largo de toda la geografía española y francesa, a cientos de kms de sus casas (en algunos casos a más de 1000 kms), que no tienen nada que ver con eso que usted llamará "terrorismo etarra"; cerca de cuatrocientos ciudadanos vascos que no han pertenecido a ninguna organización armada (deje de creerse la patraña del "todo es ETA") ni han empuñado un arma en su vida. Esto ya de por sí supondrá EL DOBLE de esos supuestos doscientos "disidentes" cubanos presos por los que tanto claman al cielo los capitalistas, y que en realidad no son más que mercenarios a sueldo de una potencia extranjera para derrocar o conspirar contra su gobierno (algo penado en cualquier país, normalmente más duramente que en Cuba). Yo le hablo de políticos (la gran mayoría cargos electos y con amplio apoyo social), activistas, internacionalistas, jóvenes, periodistas, revolucionarios en general, detenidos por delitos de opinión, de tinta y políticos en general.

Pero le digo más, y si bien estos cerca de cuatrocientos de los que le hablo son indiscutiblemente presos de conciencia, los casi ochocientos presos del MLNV son presos políticos, incluídos los miembros de la organización armada. Y procedo ahora a darle las explicaciones pertinentes que agradecería me rebatiera:

En primer lugar, se consideran presos políticos desde el momento en que son presos por hechos derivados de un conflicto meramente político. Es decir, de no existir dicho conflicto POLÍTICO, ninguno de ellos estaría en la cárcel. Un conflicto político que tiene su origen exclusivo en la negación de derechos por parte de los Estados español y francés al Pueblo Vasco. Si el Pueblo Vasco tuviera libertad para decidir libremente su futuro sin imposiciones de ningún tipo, su forma de organizarse y de relacionarse con otros Pueblos, es decir, en una situación democrática donde se respetara la palabra del Pueblo Vasco, ninguno de esos presos existiría, ya que tampoco existiría en ningún caso la respuesta, armada o no, de dicho Pueblo. Es decir, son presos a consecuencia de un problema político que ellos no eligieron y que intentan resolver. Eso en primer lugar.

En segundo lugar, son presos políticos también desde el momento en que son utilizados políticamente y su situación depende de la situación política en un determinado conflicto político. Es decir, en función del momento en que se encuentre el conflicto, según sean las relaciones entre el Estado y el pueblo vasco, según sean los intereses del Estado, estos presos correrán mejor o peor suerte. Es decir, si en un determinado momento se acercan posturas, bien porque al gobierno de turno le conviene o bien porque no tiene otro remedio, el Estado acercará a algunos presos, o soltará a algunos presos, o les reducirá la pena. Por ejemplo a la hora de encarar una negociación, o simplemente para acallar un poco a los que le evidencian como "antidemocrático", o simplemente en función de estrategias meramente electorales. En ese sentido, los presos cumplen para el Estado una función claramente política. Mediante ellos el Estado intenta presionar, desmoralizar, destruír, o incluso acercar posturas si le conviene o no tiene remedio. Al estar ligada la situación de los presos con la forma en que se desarrolla el conflicto de marras, podemos decir que los presos vascos tienen una condición política.

(sigo)

Anónimo dijo...

En tercer lugar, podemos decir que son presos políticos por la simple razón de que las penas son abultadas simplemente por su condición política. Es decir, un chaval quema un contenedor en Euskal Herria y se tira ocho años en una cárcel de Huelva. Un señor de Albacete mata a su mujer y puede tirarse menos años y al lado de casa. Un chaval en Euskal Herria hace una pintada en la pared en la que simplemente pone "Independentzia eta Sozialismoa" y le caen años de cárcel a cientos de kms de su casa por enaltecimiento del terrorismo. Cualquiera pone "Independencia y Socialismo" en una pared extremeña y como mucho le cae una multa (a no ser que el chaval sea vasco). Unos chavales se enfrentan a la policía en Lekeitio y son terroristas. Otros lo hacen el mismo día en Pozuelo y son jovenes borrachos con ganas de fiesta (esto último pasó el año pasado exactamente así).

Actualmente hay muchos presos vascos con la condena completa cumplida hace tiempo que permanecen presos. Y muchos más con 3/4 de la condena, que también deberían estar en la calle. También hay que sumar los presos con enfermedades incurables que deberían estar en sus casas y que permanecen presos, que también son unos cuantos. Esta semana Gatza ha cumplido TREINTA años de cárcel, siendo el preso más antiguo de toda Europa (ya lo era hace tiempo). Y son varios los que andan cerca también de la treintena, es decir, se aplica la cadena perpetua de facto para ellos, de manera totalmente ilegal e injustificada.

Si a todo esto le sumamos todos aquellos que como he dicho permanecen presos por su sola militancia política, por utilizar la palabra, por pensar diferente, por pensar como no le gusta al poder, por ir contra el Sistema vigente y plantear alternativas, por cumplir una función meramente política, por su conciencia revolucionaria y, también por buscar la Paz, una Paz justa y duradera; una necesaria paz que al Estado no le interesa y por la que encarcela, evitándola a toda costa; presos a veces simplemente por escribir, por decir lo que piensan, por ejercer el derecho a la libertad de expresión, por dirigir o trabajar en periódicos, radios o revistas que no interesan al poder, que por ello las cierra, secuestra a sus responsables, los tortura y los encarcela lejos de su país...

Todo ello con una política de dispersión ilegal que obliga a las familias a hacer esfuerzos ímprobos, a arruinarse, y de vez en cuando, a morir en la carretera, habiendo una víctima cada quince meses aproximadamente…

(sigo y termino...)

Anónimo dijo...

Si todo esto no te parece que imprima a los presos vascos la condición de presos políticos...

En fin, te daré un último dato: desde el 19 de enero de 2006, fecha en que el Tribunal Supremo criminalizó a las organizaciones juveniles independentistas y socialistas Jarrai-Haika-Segi, cada semana un joven vasco ha sido detenido por su labor política y social; cada dos semanas, uno de ellos ha denunciado haber sufrido torturas, y cada semana y media uno ha sido encarcelado por dicha actividad.

Y si no quieres verlo, no es mi problema.

Salud

PD. Le hablo de vascos porque es el caso más conocido, el más flagrante y el más conflictivo, y porque es del que habla al hacer alusión al "terrorismo", imagino. Pero como dice el artículo de JM Álvarez, presos políticos en el Estado español hay muchos, vascos y no vascos.

Anónimo dijo...

Por cierto, todo ello en un país que apenas alcanza los tres millones de habitantes. Imagínese si tuviera una población casi cuatro veces mayor, como Cuba, por ejemplo. ¿Se imagina si hubieran más de 3000 "disidentes" presos en Cuba? La que liarían ustedes.