lunes, 5 de julio de 2010

Las FARC están con el pueblo, el Ejército colombiano con las multinacionales

Al mediodía del miércoles 30 de junio, un comando armado del Ejército Nacional de Colombia saltó la valla de seguridad de la Central de Facilidades de Procesamiento de la multinacional BP, ubicada en Tauramena, para reprimir a un grupo de trabajadores que se encontraban encadenados en el interior de las instalaciones.

La movilización obrera de Tauramena se inició en febrero de este año. Los trabajadores se vieron obligados a tomar medidas directas y bloquear las vías de acceso a las instalaciones de BP, después de que la corporación petrolera se negara a reconocer sus reivindicaciones de organizar un sindicato y un convenio colectivo.

Por otra parte, el periódico La Nación escribía hace pocos días: “La tarea de Juan Manuel Santos (presidente electo de Colombia) no será fácil. Menos en el Huila (…) En la región y en las zonas rurales, los pobladores buscaban un presidente con temple, mano dura y dispuesto a atacar a una guerrilla casi derrotada”

¿Casi derrotada? Según una información publicada el pasado 29 de junio por el portal digital publimetro.cl, las FARC decretaron un paro militar en Huila para que los transportistas llegaran a las aldeas donde los productos agrícolas llevaban una semana almacenados. A pesar de su alta tecnología militar, chivatos y apoyo estadounidense, quien manda en Huila no es el Gobierno narco-colombiano, sino el Gobierno popular de las FARC.

Al respecto de las citadas informaciones, se observa una diferencia destacable: Mientras en Tauramena, el Ejército Nacional protege a los oligarcas y reprime salvajemente a los trabajadores, en Huila, las FARC protegen los intereses de los campesinos afectados por la guerra.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Y si está con el pueblo, ¿por qué los secuestra? ¿por qué los asesina? ¿por qué recluta a niños del pueblo para convertirlos en secuestradores? ¿por qué desplaza y roba a los campesinos?
Por mucho que intenten lavarle la cara, seguirán siendo lo que son: una panda de narcotraficantes, terroristas y secuestradores.