sábado, 23 de octubre de 2010

Afganistán: Jugando al ratón y al gato

La OTAN está promocionando la ofensiva de Kandahar como una "derrota" de los insurgentes que ha obligado a muchos de ellos a retirarse a través de la frontera con Pakistán. Esto suena muy parecido a aquella otra ofensiva de febrero contra Marjah, una pequeña comunidad agrícola cuya ocupación iba a ser cuestión de días y, ocho meses después, sigue tan inestable como entonces.

En su “retirada” los insurgentes eliminaron a nueve marines del 3er Batallón, de Infantería de Marina con sede en Camp Pendleton que fue desplegado recientemente en Helmand. Es la táctica del ”muerde y huye”, la misma que provocó ayer jueves que un grupo rebelde destruyera un convoy de trece camiones de transporte de combustible para la OTAN en el sureste de Afganistán.

Continúa el juego del ratón y el gato. La OTAN se mueve hacia al sur y los talibanes incrementan sus acciones en esa región, después desaparecen y reaparecen atacando a otras regiones ya “pacificadas”.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

El imperialismo no sabe ya qué hacer y qué decir para salir de Afganistán sin el rabo entre las piernas. Mientras tanto un grupo armado ha asaltado la sede de la ONU en Herat:

http://www.gara.net/azkenak/10/228075/es/Un-grupo-armado-asalta-sede-ONU-Herat

Anónimo dijo...

Me parece que el titular es absolutamente preciso y adecuado. Jugar al gato y al ratón, para alargar la presencia yanki sine die en Afganistán. Ya saben, hay que estar alli para proteger esos inmensos oleoductos que no existen en los medios de desinformación, y sobre todo controlar "sobre el terreno" el cultivo, recogida y transporte de hachis, empresa compleja pero muy lucrativa, capaz de salvar a Wall Street de la hecatombe.

Anónimo dijo...

Se olvida usted, anónimo 17:27, de un negocio todavía más lucrativo que el que cita del hashis: la heroína. Algún día se conocerán todas las vergüenzas de semejantes sinvergüenzas. La droga es y será uno de los principales recursos de los capitalistas, especialmente en tiempos de crisis, entre otras razones quizá más estratégicas, también por ser un negocio comparativamente menos afectado por este tipo de factores. En esta fase final del capitalismo será por tanto uno de los mayores activos e instrumentos políticos y económicos de los poderosos. Es solo una de las razones por las que todavía siguen en Afganistán, pese a la evidencia de su estrepitoso fracaso y pese a perder efectivos a diario, pero es una razón de indudable peso para ellos, en esta fase de gran debilidad y descomposición progresiva del propio orden mundial que impusieron al mundo.