Mientras el régimen de Madrid exige a Caracas no se sabe bien qué, guarda un silencio servil, tanto el Gobierno como los medios para-policiales, frente a la postura de Washington que se niega a entregar a los asesinos de José Couso y ha presionado a la Interpol para que no los incluya en la lista de criminales buscados judicialmente.Arrogancia con unos, bajada de pantalones con otros.Léalo aquí

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