viernes, 26 de noviembre de 2010

Apoyar, en todos los sentidos, la resistencia popular hondureña es una obligación revolucionaria

¿Recuerdan cuando la "Contra" nicaragüense tenia sus bases en Honduras (cuyos dirigentes actuales son de la misma camada que los de entonces) desde donde atacaban a la Revolución de Nicaragua? Pues bien, esa Honduras que en aquella época ni se molestaba en disimular la actividad en su territorio de esos bandidos, ahora, en boca de su ministro de Seguridad, denuncia que grupos armados estarían siendo armados y adiestrados desde países fronterizos como Nicaragua. Managua lo niega pero, ¿acaso es ilícito armar a un pueblo que lucha contra una dictadura burguesa? No sólo no lo es, además es una obligación de todo revolucionario internacionalista. Vean la información aquí

1 comentario:

X dijo...

Hay que dejarse de ñoñerías. Lo que necesitan los hondureños es armas.

La burguesía hondureña ya demostró que no está dispuesta ni siquiera a soportar a un hombre como Zelaya, que era más que moderado, amén de un terrateniente. Y todavía hay quien piensa que un movimiento social popular puede alzarse con el poder a través de unas elecciones. Es ridículo.

Tienen derecho a defenderse. Lo verdaderamente violento es negar ese derecho en nombre de una paz que ellos nunca han traicionado.