Hace unos días el vicepresidente del Gobierno español, Alfredo Pérez Rubalcaba entregó en el Real Teatro de Las Cortes de San Fernando (Cádiz), el Premio de la Libertad de Expresión y los Valores Humanos a Mario Vargas Llosa. Enterados, los ex trabajadores de Delphi (que aún siguen pendientes de recolocación) se apostaron en las cercanías, lo que obligó al vicepresidente a entrar por una puerta lateral y salir en su coche oficial a la conclusión del acto, como alma que lleva el diablo.Al respecto, un informativo de Canal Sur Televisión ofreció imágenes sobre el festejo. Mientras dentro, Rubalcaba y Vargas Llosa lucían afectada solemnidad, fuera los obreros gritaban “menos medallas y más trabajo” y arrojaban huevos contra la fachada del recinto donde la burguesía y el intelectual comprometido con el fascismo se lanzaban piropos mutuos. Debido a que los gritos eran demasiado evidentes, la presentadora del informativo tuvo que decir que Vargas Llosa había recibido un premio a la libertad de expresión, añadiendo que esa misma libertad permitía a los trabajadores de Delphi plantear sus reivindicaciones.
Ese comentario, obligado por las circunstancias, está impregnado, bajo mi punto de vista, de gran cinismo. Pocas cosas cambiarán, mientras sea la oligarquía, y no la clase obrera, quien detente los resortes del poder. ¿Devolverá esa vacua libertad a los obreros y a todos los excluidos en general, el derecho a trabajar y desarrollar una vida digna, por mucho que les toleren su reclamo público? ¿Libertad de expresión burguesa? ¿Para qué?

3 comentarios:
¿Qué bonita la libertad de expresión? ¿Qué maravilloso el dialogo negociador? ¿Qué disfraz "democrático" el régimen parlamentario? Pero cuanta hipocresía y falsedad hay en todo éste lenguaje,que está diseñado para "honrar" con medallas y "honores" a bufones y vasallos de la corte, y para hundir más en el desprecio y la indiferencia a la plebe de la nueva esclavitud del capitalismo-el pueblo trabajador, no explotador-. De ahí que el Gran Lenin no creyera en la libertad de expresión burguesa.
Claro, JM, Pedro, y es que en el "orden" burgués el derecho a la pataleta es todo lo que se le permite al pueblo, el cual carece de mecanismos legales efectivos para ejercer realmente el poder. La clase política está plenamente subordinada a los intereses económicos minoritarios.
Con el cinismo del que siempre han hecho gala los vasallos obedientes del sistema:
*** Mientras dentro, Rubalcaba y Vargas Llosa lucían afectada solemnidad, fuera los obreros gritaban “menos medallas y más trabajo” y arrojaban huevos contra la fachada del recinto donde la burguesía y el intelectual comprometido con el fascismo se lanzaban piropos mutuos. Debido a que los gritos eran demasiado evidentes, la presentadora del informativo tuvo que decir que Vargas Llosa había recibido un premio a la libertad de expresión, añadiendo que esa misma libertad permitía a los trabajadores de Delphi plantear sus reivindicaciones.
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Esto me suena a "Dejemoslos que salgan a la calle ,que griten y pataleen, no van a cambiar nada".
¿Para esto tenemos democracia?.
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