lunes, 20 de diciembre de 2010

Un psiquiatra por favor

José Luís Rodriguez Zapatero: "España es un gran país y sólo un gran país puede ser capaz de ponerse a la cabeza en el mundo en alta velocidad. Y sólo un país con visión de futuro es capaz de hacer una transformación ferroviaria como la nuestra y capaz de tener en marcha una inversión de alta velocidad de 64.000 millones de euros: una inversión que es una apuesta de estabilidad para el futuro".

Nota sobre la imagen que acompaña esta entrada: En realidad hay cuatro millones y medio de parados oficiales en España. Los reales, ni se sabe.

4 comentarios:

Anónimo dijo...

Efectivamente Alvarez. En mi circulo de amistades, hay varios desempleados que no estan incritos en las listas oficiales, y algunos más trabajando sin contrato en la economia sumergida. No me extrañaria nada que hubiesen 6 millones de parados en realidad.

quebrantandoelsilencio dijo...

Ver para creer, la falsedad de los políticos que sirven al sistema no tiene límites. ¿Qué será lo próximo?
Con esta panda cualquiera sabe.
Un saludo.

Anónimo dijo...

En Euskal Herria antes de ayer fueron "multados" 100.000 vehículos para que costeen el Tren de Alta Velocidad. En un nuevo acto de desobediencia civil, el movimiento anti-TAV "Mugitu" colocó "multas" en los parabrisas de 100.000 vehículos explicando la sangría económica que va a suponer el TAV para toda la clase obrera. Este jóven movimiento vasco de desobediencia civil colectiva contra el TAV hace poco tiñó completamente de verde -con una sustancia inocua- más de una treintena de ríos por todo Euskal Herria, incluyendo la conocida Ría de Bilbao, además de las fuentes más importantes de las ciudades. También puso en circulación multitud de billetes sellados con la cantidad que nos va a costar a cada uno de los vascos el TAV (cualquiera puede sellar sus billetes en txosnas, herrikos etc). También se han desarrollado otras acciones directas como encadenarse a bidones en cuevas explotadas por las obras del TAV (la ertzaintza abandonó completamente a los activistas durante más de tres días en las profundidades sin luz ni alimento mientras seguían las explosiones, poniendo en riesgo su vida, y cargó salvajemente como acostumbra contra quienes fuera daban su apoyo a los activistas), okupaciones (delegación de Hacienda en Gipuzkoa,...) etc. Hay un movimiento muy amplio, organizado, fuerte y combativo en toda Euskal Herria desde hace muchos años contra el Tren de Alta Velocidad; las calles están llenas de pintadas contra el macroproyecto; las movilizaciones, manifestaciones, concentraciones, acciones directas, sabotajes, marchas, acampadas, jornadas, parodias, carteles etc son constantes. Hace ya bastantes años las obras del TAV y las empresas colaboradoras eran objetivo de la kale borroka y la organización ETA.

También en Italia -donde se consiguió tumbar el proyecto- y en otros países se formó un gran movimiento contra el Tren de Alta Velocidad, y en Iparralde y Francia, como en otros sitios, sigue muy activo.

La pregunta que me hago es: ¿Por qué en el resto del Estado español, tan aficionado a este monstruo (en el peor sentido de la palabra) ferroviario, la oposición al maldito TAV brilla por su total ausencia? ¿Por qué nadie dice nada ante semejante barbarie destructora?

Evidentemente no lo digo por usted, JM. Pero me preocupa mucho que ninguna organización de clase y combativa ponga este debate sobre la mesa en el Estado español (al menos del Ebro para abajo).

En Euskal Herria ya han procesado e inhabilitado a alcaldes (independentistas revolucionarios)por consultar directamente a sus pueblos, afectados por el trayecto, mediante referendos sobre el dichoso TAV, porque los resultados evidenciaban un rechazo abrumador y unánime de los vecinos hacia el proyecto.

¿Qué pasa con este tema por abajo? ¡Nos están robando a la cara!

Ángeles dijo...

Cada uno habla según le va en la procesión. Y ZP es el gran corrupto del lenguaje; su contexto no es el nuestro por eso el no miente, es el gran país para los privilegiados para la casta, hace tiempo que no gobiernan para nosotros por tanto sus discursos tampoco nos incluyen ¿o aún seguís esperando otra cosa? Somos el país de la alta velocidad ( la alta velocidad con la que descendemos en derechos en beneficios sociales, en empleo...y la alta velocidad con la que aumentan sus privilegios. Somos el país con dos altas velocidades, una ascendente y otra descendente.