miércoles, 12 de enero de 2011

Clase de religión por cortesía de Joseph Nazinger (Benedicto XVI)

Hace tiempo decidieron eliminar el limbo porque los niños no tenían culpa de ir a parar a aquel lugar al fallecer sin haber recibido el santo bautizo. Además, por desgracia, tenía que estar a rebosar. Basta con ver la cantidad de ellos que mueren diariamente en el Tercer Mundo, gracias al capitalismo. Aquello tenía mal cartel y había que cambiar el rollo.Dicho y hecho. 

Ahora, Benedicto XVI (Joseph Nazinger) ha eliminado el purgatorio al definirlo no como un lugar espacial, sino de "fuego interior, que purifica el alma del pecado"; sin embargo el cielo y el infierno continúan teniendo espacio físico, pese a los gastos de personal que esos lugares generan. Ángeles y demonios trabajando 24 horas diarias sin parar cobrando salarios y haciendo más horas extras que los controladores españoles... Una ruina, vamos. Y más ahora con la crisis.

En fin. El cielo es el lugar donde van los pobres que deben sufrir con resignación- tiene que haber pobres y ricos- los abusos de los poderosos sin levantar una mano contra ellos (recuerden:"Dad a dios lo que es de dios y al César lo que es del César" o también: "En verdad te digo que hoy estarás conmigo en el paraíso", o sea, cuando estires la pata, antes no)

Finalmente, al infierno- Nazinger jura y perjura que ese lugar existe- van los comunistas revolucionarios, los anarquistas, los disconformes y ¡cómo no! los terroristas malos. No dijo cuál es el lugar apropiado para él y gente como Felipe González, Javier Solana, Aznar, George Bush, El Nobel de la Guerra y tantos y tantos otros. En ese punto, Nazinger guarda silencio porque sabe que existe un lugar apropiado para los criminales y sus compinches.¡Ya lo creo que lo hay!

2 comentarios:

zastalina dijo...

Si, la fosa común

Gloria dijo...

Vámonos al infierno JM,allí tenemos barbacoa gratis,yo llevo la cerveza...
El lugar para los otros se llama prisión y la condena cadena perpetua...
Este papa es un tarao,ni caso.
Saludos.