lunes, 14 de febrero de 2011

Roberto San Martín lo tiene todo ¿También cerebro?

Mensaje efectuado hace dos años por el dizque actor cubano, residente en España, Roberto San Martín con motivo del Maratón Internacional por los Derechos Humanos de... los millonarios. 

“Soy Roberto San Martín —en España—, en Cuba, mi carné de identidad pone Roberto Octavio Álvarez Pérez (...). Hoy, 5 de diciembre de 2009, yo lo tengo todo para ser feliz, tengo una hija, una mujer, trabajo, digo lo que pienso y se escucha lo que digo (...) ¿Que más se puede pedir?. Sin embargo, no soy feliz. ¿Por qué? Pues simplemente porque estoy cansado de vivir en un país que no es el mío. Que no me respeta porque el mío, mi país, no me respeta. Porque mis palabras no llegan a quien realmente están dirigidas, porque mi país está vallado para mis ideas. Porque mi hija no caminará nunca por mis calles porque mi país me ha excluido de su ciudadanía”

Iluso de mí. Llegué a pensar que Roberto no era feliz por el hecho objetivo de que para lograr todo lo que se propuso en España, tanto ese país como Francia, Estados Unidos, o cualquier otro del Primer Mundo, están tramando y provocando golpes de estado en África o América Latina, expoliando recursos que no le pertenecen, pero, sin embargo, sí añaden a su PIB. Y es que para que la hija de San Martín pueda caminar las calles luciendo zapatitos de charol, otros niños deben ir descalzos o morir de desnutrición.

6 comentarios:

Juli Gan dijo...

A mí me llama la atención que diga que el país que no es el suyo no le respeta. Pues entonces el problema es del país de residencia. Y, desde luego, la mayoría de los males de Cuba, que es un país con sus problemas, como lo son todos, están producidos por otro país que lo tiene contra la pared. El país de la libertad y de los marines desperdigados por otros países....

JM Álvarez dijo...

Juli, un cubano en España aún no es un "sudaca" debido, en parte a que Cuba es una "mostruosa dictadura"

Pero aquellos que vienen aqui y asumen posiciones oportunistas son calados a la primera;por tanto al poco tiempo se los toman a chacota

Polaroid dijo...

Es muy difícil encontrar ciudadanos cubanos que cuando salen de su país con ánimo de establecerse en España no traten de granjearse la simpatía de los medios de comunicación, en especial si tienen una actividad cultural o deportiva, criticando con mayor o menor virulencia al régimen cubano. ¿Pensarán que así les van a tener más en cuenta?. Es evidente que si salen de Cuba lo que les mueve es ganar dinero (dólares, dólares, dólares), ¿pero tan ridículamente ruines, babosos y poco agradecidos a su propio pueblo tienen que ser?. Además, podrían decir lo mismo, ser críticos, ser anticastristas, ser pro-usamericanos pero intentándolo con un mínimo de ecuanimidad hacia su país y sus gentes e inteligencia hacia allí donde quieren vivir. Me parece que pido demasiado y que si actuaran con naturalidad y normalidad no se irían de Cuba. Salud y mi más encendida enhorabuena por el blog.

R.A.F.A.E.L. dijo...

Polaroid, de acuerdo en lo fundamental estoy contigo, pero hay que recordar que no existe un régimen cubano, sino un "régimen" cubano. Como la palabra de marras se utiliza siempre o casi siempre con ánimo peyorativo, ya sabes por dónde voy.

En cuanto a ti, JM, tan claro y conciso como de costumbre. No me das motivos para dejar de leerte.

Saludos de nuevo.

JM Álvarez dijo...

Coño RAFA, me vas a hacer subir los colores

Salud compañero

JM

Anónimo dijo...

Quién conozca a Roberto sabe q es in gran hombre , un tremendo padre y amigo, no se ha ganado ese espacio en la tele y el teatro por Sus criticas al gobierno cubano, Lo q dice se ajusta a la verdad,en cuba quién no sigue la línea oficialista o crítica la falta de derechos de diverso tipo es tildado de gusano, de ciudadano poco patriota, patria no es una ideología , y en la patria q quiere vivir Roberto y yo hay cabida para todos, para ustedes q le ofenden y paracaídas los cientos de miles Sino millones q aspiramos a un pais donde un grupo de hombres no pisoteen la dignidad de la mayoría.