jueves, 30 de junio de 2011

Dame un traguito ahora que nadie mira

Navajas, agresiones, alguna borrachera, amenazas al personal que los atendía en Málaga, formaban parte del acontecer diario del lumpen que llegó de Cuba con la vitola de “disidentes". Y es que tarde o temprano la cabra siempre tira al monte, por eso el Centro de Acogida a Refugiados (CEAR)  ha ordenado la expulsión de siete miembros de la misma familia.  

La CEAR denucia que los alborotadores "tenían continuos conflictos entre ellos, llegando a la agresión física y por una disputa, la distribución de este grupo familiar por habitaciones se reajustó". También se enfrentaron al personal del centro "llegando a proferir amenazas directas e indirectas, agresiones verbales y faltas manifiestas al respeto"

Parte del dinero que recibían (que para si quisieran millones de personas del Estado español que no perciben  subvención alguna) se lo gastaban en comprar botellas, suponemos que de ron, que introducían en el centro, contraviniendo las normas, para colmo exhibían armas blancas.

Entre los expulsados figura el ex preso “político” Carlos Martín Gómez. Seguramente mataría el tiempo, entre vaso y vaso, cantando aquello de "dame un traguito ahora cantinerito, que nadie mira"

1 comentario:

62 ejercito dijo...

Tambien en Torrelavega, Cantabria an hechado a uno de esos mercenarios por agredir a un monitor del centro y a un interno del mismo
En fin basura mercenaria