El hecho de que los regímenes trogloditas de Bahrein, Kuwait y Arabia Saudita hayan retirado sus embajadores de Siria demuestra a las claras qué pretenden para Damasco: el regreso al feudalismo.
En ese sentido, el monarca de Arabia Saudita, Abdulá ben Abdul Aziz, ha roto el molde del cachondeo exigiendo a Siria que debe "aplicar reformas que no sean solo promesas, sino auténticas reformas".
Produce carcajadas que la cabeza visible de una monarquía absolutista feudal, donde las mujeres, al contrario que en Siria, son animales reproductores y donde unas pocas familias concentran todo el poder, exija a otros lo que ni se le ocurre hacer en su casa.
En la imagen, dos seres primitivos: El rey de Arabia y el presidente de Estados Unidos, país que, como no lo impidamos, llevará al mundo no al feudalismo, sino a la prehistoria. Como es natural, ambas bestezuelas se entienden bastante bien.


3 comentarios:
¡Anda que quien fue a hablar!
¿Este qué quiere? ¿una monarquía absolutista y feudal como la suya?
Las únicas "reformas" que valdrian seria que se vendieran al imperialismo-sionismo, el sistema de gobierno tanto les da.
salud y revolución
Mira que en la foto Obama porta una condecoración saudí. Los presidentes estadounidenses tienen prohibido recibir condecoraciones mientras están en el cargo, pero, supongo, para contentar al jeque hicieron una excepción.
Solo leer el titulo me ha entrado una panzada de risas...
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