jueves, 29 de septiembre de 2011

Mumia coincide con nosotros: El capitalismo está en quiebra

Eso nos anima a seguir adelante, pero no crean que aquí hemos perdido el sentido del humor ni el combate contra el reformismo, que no contra todos los reformistas porque-, es cuestión de sumar y no restar- algunos terminarán en nuestro bando. 

Por qué la Ley del Trabajo no basta, un artículo del preso político, Mumia Abú-Jamal

Cuando el Presidente Barack H. Obama pronunció su discurso sobre la Ley del Trabajo al Congreso de Estados Unidos, él habló con una intensidad que parecía haber perdido desde el día de su inauguración, en 2009.

La razón es simple: la economía que empeora, junto al difícil problema del desempleo (especialmente entre los votantes negros) amenazan con hacer del primer Presidente negro de la nación, presidente sólo por cuatro años.

Sus cifras de aprobación cada vez más bajas en las encuestas, naturalmente, también entraron en juego. Y su proyecto de ley, si llegara a ser aprobado, (y ésa es una posibilidad muy difícil, dada la presente conformación política de la Cámara de Representantes de Estados Unidos) parece que tendría buenos efectos en lo que se refiere a empleos.

Sin embargo, lo que crea un problema a este programa es que no toma en cuenta al gorila gigante de 800 kilos que está en la sala: el Tratado de Libre Comercio, NAFTA, (del inglés, North American Free Trade Agreement) y su incentivo a que los empleadores tengan sus fábricas fuera del territorio de Estados Unidos y busquen mano de obra barata en el extranjero. A menos que, y mientras esa contradicción no sea resuelta por la Casa Blanca y por el Congreso, los proyectos de ley sobre el trabajo no son nada más que tiritas para curar heridas de bala. Punto.

La triste verdad es que el capitalismo está en crisis, y usa toda fuente de ganancias imaginable. Así, los sindicatos de trabajadores han sido forzados a obedecer, las escuelas públicas están en la ruina, abundan abusos contra las hipotecas, y los políticos están abiertamente en venta al mejor postor.

A menos que NAFTA sea, o abolido o fundamentalmente modificado, el paso progresivo de Estados Unidos al extranjero se va a intensificar, con consecuencias directas (y perjudiciales) que aumentarán el desempleo, los salarios bajos o estancados, el decline de los impuestos y la destrucción acelerada de los servicios sociales. En resumidas cuentas, el sistema capitalista está en quiebra. Ni siquiera una ley de más de 400 billones de dólares lo salvará.

PS: ¿Y Estados Unidos es quien, por boca de su presidente, le exige a Europa, que arregle la casa, teniendo la suya en ruinas?

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