domingo, 6 de noviembre de 2011

Fernandina

Entre quien esto suscribe y Cayo Lara, poco hay en común pero lo que dice sobre su origen, el lameculos Fernandillo Santiago es, como poco, deplorable por el odio que destila. Con razón una mano obrera rompió una vez la cara de Santiago Y Cierra España. 

“Este hombre ¿no era agricultor en Argamasilla de Alba? Debería volverse a su pueblo que es época de siembra (o de cosecha, qué sé yo)”

¿Y qué pasa con la gente del campo, los campesinos o qué sé yo? Pues que causan asco a sus formas burguesas; sin embargo para provocar náuseas están esos tipos que van dando botes como pelotas (pelotas de la clase se entiende) por varias organizaciones, vendiéndose al mejor postor para acabar en la presidencia de la gaditana Asociación de la prensa del régimen de Madrid. En ese sentido, me quedo con Cayo Lara.

Foto que encabeza la entrada: Observen ese peinado, mala imitación de Iñaki Anasagasti

No hay comentarios: