Hace unos días, dijimos en este blog que la reforma constitucional la cargarían sobre las espaldas de los trabajadores. Red Roja explica, punto por punto y de manera muy clara, el porqué. Hay que denunciar, derribar, insultar, vejar y todos los infinitivos que se les ocurran, a esta Constitución capitalista y neofranquista. Como pertenecientes a la clase obrera, nunca fue nuestra Constitución y ahora, cuando se caen las caretas a causa de la crisis final del capitalismo, menos aún.