miércoles, 18 de enero de 2012

La frase del día

“El Estado somos todos", Mariano Rajoy, tras mantener una reunión con el presidente del Consejo Europeo, Herman Van Rompuy. 

Marianito (como siempre) se quedó corto, debió añadir "menos la banca".

Y no nos inventamos nada: No sólo inversores extranjeros compran deuda pública española, también lo hacen los bancos... con el dinero público que el gobierno burgués les regala.

¿Alguien en su sano juicio puede creerse que esto tenga remedio?

3 comentarios:

Anónimo dijo...

"El estado somos todos", menos la banca, los políticos, los jueces(dependiendo que partido esté en el poder), los curas, los reyes, los principes , los duques, los amigos de todos éstos y los amigos de los amigos de éstos y alguno que seguro se me escapa. ajajaja

Anónimo dijo...

Yo creo lo contrario, el estado son ellos, el resto
la Chusma , la Plebe, son los desheredados de la
fortuna, que no cuentan para nada.

Se acabo el show, como decia alguien hace pocos
dias, ya no hay nada del otro lado de el Elba y ya
no hay razon ni para consideracieones, a trabajar
y considerarte dichoso si puedes hacerlo.

Félix Soria dijo...

Rajoy no tiene ni pu... O así se desprende de lo que dice.
El Estado, en todo caso, es una superestructura etc. etc. etc. etc. que debería servir a todos porque esa y sólo esa es la razón de su existencia.
Con esa finalidad se crearon y organizaron los instrumentos del Estado democrático de Derecho.
Sin embargo, por lo que dice, el de marras difícilmente entenderá que el Estado no "es".
Lo primero (servir a todos) se incumple sistemáticamente, huelga recordar las pruebas; y lo segundo (que sea un "objeto" factible de ser poseído) es una estupidez política.
En todo caso, unos desalmados que añoran el siglo XVII han convertido el Estado en un "bien", se lo han apropiado y lo utilizan. Todos sabemos quienes son. Tal es la causa de que el Estado esté dejando de ser lo que es, o por lo menos de ser democrático y de Derecho.
Rajoy estudió leyes, pero quizá, ¡vayan ustedes a saber!, en su facultad prescindían de la Filosofía del Derecho o, alternativamente, él se quedó en los protoestados, las monarquías, señoríos y similares anteriores al tránsito del Antiguo Régimen al Estado moderno.
No obstante, es probable que la ocurrencia de Rajoy sólo sea una más de esas frases de corte publicitario a las que tanto recurren algunos políticos para alimentar el simplismo y la ignorancia que tan buenos resultados proporciona a los que han convertido el Estado en un "bien" utilizable.
Y luego preguntan por qué la acracia tiene tantos simpatizantes...