Ayer, Mariano Rajoy, el que en su discurso de investidura habló de sembrar con urgencia para que brote la cosecha (otro con los “brotes verdes”, los brotes serán rojos o no serán), en su reunión con la Merkel tuvo que tirarse de cabeza a la barrera para que no lo corneara el toro, digo la vaca.
Marianito, tras hacerse la foto después de una sesión de sado-masoquismo con al Ama Activa, Ángela Merkel, djo que había evitado plantear a la canciller alemana, una revisión de los objetivos de déficit español “porque creo en ello, me parece lo más sensato, lo más responsable"
Rajoy nos ha salido torero, pero de los malos. Cree haber dado un pase de pecho (por cierto, viene como anillo al dedo) para ocultar que la vaca brava lo tiene contra el burladero.
Si eludió citar la cuestión del déficit fue para que Merkel no le corrigiera públicamente y él tuviera que agachar la cabeza. Recuerden que este pobre idiota dijo no hace mucho: “A mí, como español, no me gusta que desde fuera me digan lo que tengo que hacer” ¡Olé!
Mariano, sólo lidiaría bien en un espectáculo del bombero torero.


2 comentarios:
No creo que sirva ni para la profesión que le aconsejas.
Podemos estar seguro que la unica razon de que
este en el gobierno es que en los tiempos duros
que vienen necesitan un tonto que cargue con la
sangre que debera ser derramada.
Un sicario asalariado, es su papel, no otro.
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