jueves, 22 de marzo de 2012

Qué poca consideración...

Qué falta de consideración con esos (no todos: están los que le dicen al gobierno si los condenados de los GAL han pedido perdón) que al grito de "cochino el último", se han lanzado a la conquista del sillón, el chófer oficial e incluso algún cilicio opusdiano para castigarse en Semana Santa. 

Agencias.- Las palabras expresadas por Idoia Mendizabal, Jon Kepa Preciado y Jon González durante el juicio que se celebró ayer en la Audiencia Nacional no reflejaron en ningún momento ni un atisbo de arrepentimiento o remordimiento por el atentado que hirió a seis personas hace diez años. Por el contrario, cada uno de ellos manifestó su «orgullo» por pertenecer a ETA.

Los tres se sentaron en el banquillo por el atentado con coche-bomba que se produjo el 22 de junio de 2002 en Santander. Mendizabal podría enfrentarse a una pena de 26 años, mientras que Preciado y González, a una condena de 20 años.

Durante la celebración del juicio, Idoia Mendizabal afirmó que «soy militante de ETA y estoy orgullosa de serlo», en euskera y nada más comenzar la vista oral. Jon Kepa Preciado pronunció el lema etarra «Jo ta ke independentzia eta sozialismoa lortu arte», que significa «dale duro hasta conseguir la independencia y el socialismo». Jon González, más prudente, se abstuvo de utilizar cualquier consigna etarra y se limitó a no reconocer la legitimidad del tribunal, y a negar su implicación en el atentado.


1 comentario:

Vademécum dijo...

Nuestros actuales Ministros PePeros están tratando de endurecer las penas y las sanciones por "desobediencia", tratando de justificar y ponderar sus actos en clara alusión a la masacre de palos que cometieron vía imperativa e impunemente a través de la policía "de asalto" contra unos jóvenes valencianos.

En este país, donde tanto se critica a Cuba y a Venezuela, los votantes a 4 patas que parasitan como "ladillas" entre la población (sin ningún cerebro y con muchas necesidades de supervivencia a costa de lo que sea) deberían pensar que cuando se acabe el animal nodriza de la que chupan como garrapatas sus repelentes vidas también desaparecerán como tal.

Han tratado nuestro "dirigentes" de revisar el derecho a huelga (recogido en la Constitución devaluada que ellos interpretan a su antojo). Ahora quieren endurecer las penas por "desobediencia", una desobediencia que interpretan ellos igualmente a su antojo. Llamarán en breve "desobediencia civil" al llanto de un bebé que exige su ración de leche (siempre y cuando éste sea el hijo de un parado).

Saludos.