Ayer, en el Congreso de Diputados de la burguesía salió a relucir el nombre de una pensionista (María J.H.) a la que el copago sanitario obliga a pagar 35 euros al mes por unas medicinas que le son vitales. María percibe 600 euros de pensión.
La respuesta de la ministra del ramo, Ana Mato que mantiene que el copago farmacéutico es "justo" y "equitativo" (se nota) fue la siguiente:
"Dígale a María que esté tranquila, que este copago... bla, bla, bla."
¿Tranquila cuando sólo en medicinas, María gasta el 6% de su pensión? Unamos a ello los gastos de la casa (tanto si la tiene en propiedad como en alquiler); impuestos; electricidad; gas; comida...
Ana Mato, haga honor a su apellido y en lugar de matar a la gente lentamente arrójese usted por un puente y de cabeza. Los pobres no la iban a llorar.


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