Ayer la agencia Europa Press decía: "El testigo protegido 'alfa' ha confirmado este miércoles ante el juez de la Audiencia Nacional Javier Gómez Bermúdez la implicación en el secuestro del empresario Publio Cordón de los cuatro miembros de los GRAPO detenidos en los últimos días".
Este párrafo de dicha agencia, "testigo, miembro también de la organización terrorista y participante activo en la acción contra el industrial..." nos deja muy clara su identidad. Ignoramos el porqué de la estupidez de llamarlo "alfa" cuando se llama Fernando Silva Sande, famoso en sus viejos tiempos, por sus fugas de las cárceles, un tipo al que ni la policía ni la familia de Publio Cordón dan credibilidad alguna.
Este párrafo de dicha agencia, "testigo, miembro también de la organización terrorista y participante activo en la acción contra el industrial..." nos deja muy clara su identidad. Ignoramos el porqué de la estupidez de llamarlo "alfa" cuando se llama Fernando Silva Sande, famoso en sus viejos tiempos, por sus fugas de las cárceles, un tipo al que ni la policía ni la familia de Publio Cordón dan credibilidad alguna.
Tras varias peripecias, que no vienen a cuento recordar, Fernando Silva Sande se integró en los Grupos de Resistencia Antifascita (GRAPO). Según sus abogados "Silva renegó en 2000 de los GRAPO tras un proceso de reflexión". A finales de 2008, se ofreció a colaborar con la justicia española para "aclarar" casos no resueltos de los GRAPO, pero antes publicó una carta donde pedía perdón a sus víctimas. Silva Sande declaró que Publio Cordón había muerto mientras lo custodiaba y que él mismo lo enterró; sin embargo pese a los "datos" que aportó, el rastreo realizado no arrojó ningún resultado.
Al respecto de este elemento que traicionó sus ideales (que se compartan o no, no es objeto de este escrito) y a sus compañeros, la familia Cordón ha manifestado:
"Lo que dijo Silva Sande no se ha podido comprobar, no le concedo ninguna credibilidad, no ofreció ningún dato cierto, estuvieron buscando y no encontraron nada. El mismo lo achacó a que no se acordaba bien, a que el monte había cambiado mucho en esos años"(...) "Es imposible que no recuerde dónde está el cuerpo (....) si es que lo enterró. Es algo que se prepara con tiempo, se busca el lugar y puede que intervenga más de una persona. Silva Sande tampoco se acuerda de qué casa, a qué pueblo llevaron a Publio, esto es todo falso".
Ese es el hombre que ayer facilitó las informaciones que se le pasaran por la mente, buscando prebendas carcelarias e incluso una libertad que el régimen jamás le concederá. Las "pruebas" del ministro de Interior se reducen a las manifestaciones de un chivato de fantasías. ¿Cómo estaba la prima de riesgo ese día, señor ministro?.
Silva Sande, mentiroso e indigno por enésima vez, ¿quién en su sano juicio podría dar credibilidad a la palabra de un sujeto así ?


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