miércoles, 8 de agosto de 2012

A comer frijoles, criminal imperialista

Como yanqui que se precie, Alan Gross, agente de la CIA preso en Cuba, sueña con ver un partido de béisbol, comer costillas y beber whisky cuando salga de la cárcel.

De momento se tiene que contentar con ver barrotes, comer frijoles y beber agua. Y bien que nos alegramos. Es lo que se merece, por hijo de puta.

La mierda con la que sueña (porque es una mierda consumista, como todo el American way of life) no la disfrutará jamás. Cuando salga de prisión sólo estará para sopitas y algún caldo: será demasiado viejo.