A consecuencia de unas declaracione del deportista catalán Àlex Fàbregas, que participó en las Olimpiadas de Londres, donde dijo que no sentía nada al oir el himno nacional ni ver la bandera borbónica (contrariamente a lo que le sucedía con la bandera catalana y el himno de su país), las fieras que moran en las cuevas franquistas han clamado contra él, rugiendo como bestias que son, e insultándolo ferozmente.
Esas mismas bestias aplaudieron gozosas cuando el ex jugador de baloncesto Arvidas Sanbonis, que ganara la medalla de oro con la URSS en los Juegos Olímpicos de Seúl de 1988, dijo exactamente lo mismo, cuando aún existía la URSS.


3 comentarios:
Para los que siguen un dogma ,es normal esa actitud.Yo no soy catalán y cuando veo la liturgia de himnos y cantos siento indignación al contemplar el adoctrinamiento al que nos tratan de someter mediante esa monserga ridícula,tanto aquí como en la China Popular.Y luego está el papel que juegan los mass-mierda dando cancha a ese tipo de declaraciones de una persona totalmente anónima (no creo que Alex Fabregas lo conozca mucha gente,fuera de su mundo del hockey)con el único fin de sostener el discurso de la división Cataluña-España.Si de verdad estos países que forman la Peninsula Ibérica quisieran separarse lo habrían hecho hace mucho tiempo,pero la oligarquía que manda en esos territorios están muy bien con el status establecido y mientras la borregada pensando que la opresión viene de fuera solamente.
Si vivimos en una naranja en el espacio a que viene tanta nacionalidad, somos todos ciudadanos del mundo
viva la III Internacional
Bueno, como debería saberse, hay nacionalismos opresores y oprimidos. Luego, toda la música celestial que se quiera.
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