La insurgencia afgana liquida a un criminal de Estados Unidos que, felizmente, regresa por fin a casa... en un ataúd.
Un soldado de EEUU ha sido abatido por hombres vestidos con uniformes del ejército nacional afgano, si es que no son realmente soldados que se han cambiado de bando. Así son las cosas en esas tierras donde nadie sabe quién es amigo y quién enemigo.
Disfruten de este momento, queridos niños afganos.


1 comentario:
Algunos tienen que pagar los crímenes cometidos, en todas partes hay madres y si unas lloran las otras deben llorar también.
Publicar un comentario en la entrada