Nueva Zelanda se quita de en medio, pese a que sus efectivos no llegan a doscientos militares. Son tan pocos que no quieren arriesgarse a que los maten a todos.
El primer ministro neozelandés, Jonh Key, anunció ayer que la retirada de los 145 militares de su país se hará seis meses antes de lo previsto, tras la muerte de tres de sus soldados en Bamiyán.
Los tres soldados (uno de ellos, mujer) murieron el domingo, al explotar una bomba. En principio la banda terrorista OTAN se negó a facilitar el origen de los fallecidos.
Ayer lunes un terrorista estadounidense fue abatido por un policía afgano en Kandahar.
Como para quedarse en ese avispero...


1 comentario:
Es una lastima puedan escapar antes de pagar por los crimenes cometidos, pero asi son las ratas.
Asesinar a sangre fria a la poblacion civil y exhibirlo como un éxito es lo que han hecho, ahora que comienzan a pagar los asesinatos huyen.
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