martes, 9 de octubre de 2012

Observando con lupa

"No habrá ninguna flexibilidad con Vladímir Putin", ha declarado, otra vez, Mitt Romney aludiendo al escudo antimisiles de EEUU en Europa.
 
Y ha añadido: "La Rusia de Putin pone una larga sombra por encima de las democracias jóvenes de Europa que quieren liderar”.

Observen el matiz: Putin, no Rusia, en todo caso "la Rusia de Putin", siempre Putin. Cuando cualquiera de los criminales estadounidenses de alto nivel  personalizan sus amenazas y ataques en un estadista extranjero es porque éste no se pliega a sus políticas de sometimiento.

Romney u Obama, no tendrían problema alguno con un presidente ruso, tipo Garri Kasparov o alguno de esos cuatro disidentes que venderían a su madre por un puñado de dólares.

Cárcel (mejor, Checa pero como ya no existe...) o expulsión de la disidencia del país. No son disidentes. Son traidores a su país, ya que no consideran sus intereses nacionales, sino los ajenos. Como los cubanos.


1 comentario:

Anónimo dijo...

En definitiva Roomey solo saco a relucir los viejos planes del Proyecto para un Nuevo Siglo Americano, la llamada biblia del gobierno Bush, que se inauguro con
el autoatentado de las Torres Gemelas.

Obama ha tratado de mantenerse sin mencionar ese programa que real mente es su programa de gobierno o el de los que lo nombraron en el cargo.

Rommey es blanco, se cuida menos, por eso las sonadas estupideces sobre la supremacía blanca, de lo cual no puede hablar Obama.