jueves, 30 de mayo de 2013

El payaso de la gasolina

El ministro de Asuntos Exteriores español "Fofito" Margallo, declaró ayer que la decision rusa de vender misiles a Siria es una "señal equivocada" y manifestó que hay que buscar una solución dialogada en lugar de "echar gasolina al fuego".
 
¿Cómo es sposible que este tipo hable de dialógos, de buscar una solución dialogada a la guerra internacional contra Siria, mientras entrega armamento a los bandoleros chechenos, cataríes, franceses, turcos y sauditas?

¿Cómo es posible que este tipo acuse a Rusia de echar gasolina al fuego cuando hace pocas horas fue de los que presionó (España está necesitada de exportar lo que sea, aunque sea el asesinato) para que la UE levantara el embargo de armas, si es que éste realmente existe, a los terroristas citados?

Pues aunque parezca mentira, todo es posible en un payaso que nada más llegar al cargo le gritó en plan "simpático" a su homónimo inglés “Gibraltar español", por no recordar el númerito que escenificó cuando la nacionalización de Repsol YPF que sigue ahí gestionada por los argentinos, que para eso son sus recursos. Menudo "diplomático"... es la comidilla satítrica  en todas las cancillerías internacionales.

De verdad, y esto va dirigido a quienes se sientan españoles (es su derecho) de una España que huele a mierda borbónica, ¿no les causa vergüenza ajena este mamarracho ?

2 comentarios:

Juanjo dijo...

tienes razon J.M.Como español siento verguenza de semejante sujeto,pero convendras conmigo que no solamente por sentirse español(como celtibero descendiente de un antiimperialista como Viriato),si no tambien,como cualquier ciudadano que asiste impasible a la gestion de su representacion,administracion economicaetc,por parte de este equipo de asesinos y traidores que,lo quieras o no,mangonean nuestras vidas.

JM Álvarez dijo...

Hombre, el matiz viene porque yo solo me siento internacionalista aunque respeto a quien se considera español y Margallo tiene todo el santo dia a España en su bocaza

Claro que tambien es de justicia matizar que él habla de su España, la excluyente, la franquista, la del GAL