domingo, 29 de septiembre de 2013

Un torturador no se redime sucidándose pero algo es algo (Benedetti)

Odlanier Mena, exdirector de la Central Nacional de Informaciones (CNI) durante la dictadura dura de Pinochet (ahora gozan de la dictadura del capitalismo) se quitó la vida con 87 años, en señal de protesta porque lo iban a sacar de una prisión donde vivía de lujo. Un poco tarde pero... algo es algo. 

Los nueve militares presos por violaciones durante la época de la dictadura de Pinochet fueron trasladados la media noche de este sábado a un recinto con mayor seguridad. 

El cambio ocurrió después de que el presidente de Chile, Sebastián Piñera, ordenase el cierre del penal Cordillera. 

Los presos fueron llevados al centro penitenciario Punta Peuco, en mitad de una gran ampliación de fuerzas policiales, medios de comunicación y protestas de las víctimas que lanzaban piedras a los furgones blindados y gritaban “asesinos” a los represores. 

Entre los presos trasladados figura el jefe de la temida Dirección Nacional de Inteligencia (DINA), Manuel Contreras, condenado a cientos de años por secuestros, torturas y ejecuciones. 

El cambio se produjo el mismo día en que Odlanier Mena, exdirector de la Central Nacional de Informaciones (CNI) en la dictadura de Pinochet (1973-1990) y condenado por la muerte de tres militantes socialistas en 1973, se quitaba la vida con un disparo en la cabeza a sus 87 años, en protesta al traslado de los reos. 

El general de Carabineros, Oscar Salazar, dijo a la prensa: “fueron trasladados todos los reos que se encontraban en este lugar. Salió todo como estaba programado”. 

El centro penitenciario Punta Peuco se encuentra a unos 80 kilómetros a las afueras de Santiago, la capital de Chile, los presos, mayormente condenados por violar los derechos humanos tienen un régimen más restrictivo a lo dispuesto en Cordillera, donde los presos gozaban de piscina, cancha de tenis y cabañas en las que cumplían condena. 

Hispan TV

Nota del blog: Conociendo el carácter fascista de Piñera y su simpatía hacia Pinochet, todo esto es simple simbología. Vivirán como reyes en su nuevo destino. A ver si hay suerte y se suicida alguno más aunque no se redima.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Desde luego ahora se dicen cosas de Chile que antes no se decían, se adoraba la tirania de Pinochet y era el ejemplo a seguir por los pueblos libres y democráticos, basta recordar aquello de la dictablanda con que lo impusieron.

Los otros criminales, Nixon murio de viejo y queda el archicriminal Kisssinger que todavia es parte del gobierno gringo.