viernes, 22 de noviembre de 2013

De luces y túneles

Tengo los cataplines hinchados de tanto túnel y de tanta lucecita al final del mismo. ¿No tendrán otra cosa mejor que contarnos? Creo que voy a terminar por odiar hasta la Navidad, que nos inunda con sus lucecitas de neón que no hacen más que recordarme las palabras de tanto cantamañanas.

Son unos malages, haz dos días que se abrazaban, daban cabriolas y saltos de alegría, felicitándose por el final de un Rescate fantasma -que según ellos nunca existió- cuando viene el amo de Bruselas con la rebaja, a recordarnos que el año que viene tendremos que seguir apretándonos el cinturón ya que la campaña de recortes continua con el ritmo previsto.

Tenemos una deuda que sabemos que es impagable –aunque 1000 años viviéramos- no obstante seguirán sangrándonos como medicina sanadora. El país entero está de saldo y declarado oficialmente como ganga y chollo. Aún así los ERES se multiplican y los despidos de trabajadores pugnan por igualar, al listado completo de las páginas blancas de la antigua Telefónica.

La verdad es que no nos acompaña la suerte con algunos gallegos que llegan a Madrid, nada que ver con los astures que antaño nos conformábamos con ser serenos en la capital, a estos primos hermanos, no se si será por lo efluvios de la queimada a la que son tan aficionados y que se les sube a la cabeza haciéndoles muchísimo daño, el caso es que en cuanto llegan a la Corte, terminan por jodernos la vida a todos, a la brava, sin contemplaciones. Con lo bien que podrían estar en su casa, con sus meigas o dedicados al noble arte de la pesca y hasta podríamos perdonarles que arrancasen los sabrosísimos e inigualables percebes, y que no los compartiesen con sus vecinos.

Está visto que no quieren ser menos que el chusquero del Ferrol y pa mí que lo van a lograr. Como ahora no tienen la disculpa de la violencia de ETA, toman ejemplo y siguen las enseñanzas del criminal sanguinario que en su época comenzó por pasar a la jurisdicción militar las ofensas orales o escritas a la unidad de la patria, la bandera, la iglesia y el honor del amo, el siguiente paso será judializar a quien ose sacar los pies del tiesto. Esperemos no consideren también pertinente el fusilar a mansalva, todo conato de disidencia. La consigna es mantener intactos, los privilegios de casta, cueste lo que cueste.

Maximino Álvarez Fernández  

1 comentario:

Anónimo dijo...

Moraleja, vamos a peor y sin esperanzas, lo claro es que se puede esperar cualquier cosa, no van a renunciar a sus privilegios mientras la gente se lo aguante.

No hay solucion mientras dinero sea deuda, si un tipo se lleva su milloncito, deja al pais un milloncito de deuda, que se debe de pagar y no con dinero que seria otra deuda, se debe ir todo lo que necesitamos para poder vivir.