sábado, 26 de julio de 2014

Alianzas reales y no inventos

Estamos ante unas alianzas que hasta los implicados reconocen. Nada que ver con esa otra que se inventa cierta gentuza sobre Siria e Israel. En ese sentido, basta con ver los bombardeos realizados por Tel Aviv contra Siria apoyando a los terroristas salafo-fascista financiados y armados por EEUU, que a esos nunca los molestan. El ataque contra Gaza fue aprobado por Arabia Saudita y cuenta con el visto bueno de Egipto.

Existen muchas manos detrás del ataque del Ejército israelí contra la Franja de Gaza. EEUU no está feliz de ver a Hamas resistiendo tantos ataques. Cuando las imágenes de la carnicería en las calles de Shuyaiya acababan de ser difundidas, John Kerry declaró en el programa Meet NBC que Israel tenía el “derecho a defenderse” y el embajador estadounidense, Dan Shapiro, declaró al Canal 2 de la televisión israelí que EEUU querían que las “fuerzas moderadas” fueran dominantes después del conflicto en la Franja de Gaza, lo que quiere decir (que Israel llevaría en sus furgones a) la Autoridad Palestina.

Egipto no está tampoco ciego de dolor. Su ministro de Exteriores, Sameh Shukri, culpó a Hamas de la muerte de civiles después de que el movimiento rechazara el cese el fuego (diseñado por Egipto e Israel dejando totalmente de lado a Hamas).

Existe un tercer socio no declarado de esta alianza contranatura que ha dado una luz verde a Netanyahu para una operación militar de tan feroridad. No hablamos de EEUU sino de un estado árabe.

El ataque contra Gaza fue lanzado con una aprobación real saudí.

Esta aprobación real no es ningún secreto en Israel y el ex ministro de Defensa en funciones ha hablado de ella de forma bastante abierta.


El ex ministro israelí Shaul Mofaz sorprendió al presentador del Canal 10 al decir que Israel debía atribuir un papel a Arabia Saudí y los Emiratos Árabes Unidos en la desmilitarización de Hamas. Él añadió que los fondos de Arabia Saudí y los EAU debían ser utilizados para reconstruir Gaza una vez que Hamas fuera eliminado.

Amos Gilad, hombre clave en el Ministerio israelí de Defensa en las relaciones con el Egipto de Mubarak y hoy director del Departamento de Relaciones Político-Militares, ha señalado que “nuestra cooperación de seguridad con Egipto y los estados del Golfo es única. Es el mejor período de seguridad y relaciones diplomáticas que hemos tenido con países árabes”.

Las felicitaciones son recíprocas. El rey Abdulá ha hecho saber que telefoneó al presidente Abdul Fattah al Sisi para aprobar una iniciativa egipcia de alto el fuego que ni siquiera fue sometida a la consideración de Hamas, lo que llevó a algunos analistas, citados por el Jerusalem Post, a preguntarse si un cese el fuego había sido seriamente propuesto.

El Mossad y los responsables de inteligencia saudíes se reúnen regularmente. Los dos lados se concertaron cuando el ex presidente Mohammed Mursi estaba a punto de ser depuesto en Egipto y ellos han ido mano a mano en lo que concierne a Irán y en la preparación de un ataque israelí contra ese país, que habría recibido el permiso para utilizar el espacio aéreo saudí, así como en el sabotaje del programa nuclear iraní.

Los saudíes financian también lo esencial de la costosa campaña de Israel contra Irán.

Al Manar