sábado, 30 de agosto de 2014

Los llaman cobardes por denunciar las borracheras de sus mandos

Unos 75 militares ucranianos del Noveno Batallón regresaron a casa después de la retirada no autorizada de Novoazovsk. Los soldados acusaron a sus comandantes de comportarse de manera desequilibrada y emborracharse en pleno combate. Exigen que sean reemplazados.

De acuerdo con sus informes estuvieron varios días sin ningún tipo de ayuda y expuestos constantemente al fuego enemigo. Después de la retirada un comandante grabó en sus tarjetas militares la palabra "cobarde"; sin embargo para sus familias son unos héroes.

"No tenemos nada que temer. No está claro cuál es nuestra culpa. Los otros chicos también escribieron informes que estúpidamente rompieron. Un soldado tiene esposa y tres hijos con discapacidad. Nos pusieron allí como carne de cañón".

Hacía meses que los familiares de los soldados habían solicitado su rotación. En Mariupol, cercado, todavía hay 400 soldados del batallón "Vinnitsa".


Por otra parte,  Sementchenko el comandante nazi (herido) del batallón "Donbass" informó que el dictador Poroshenko había alcanzado un acuerdo para la retirada de las tropas ucranianas del entorno  de Ilovaiskaya, por supuesto abandonando armas, vehículos y el equipo pesado del que dispongan.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Bueno un materia humano de mejor calidad es dificil de conseguir para lo que propone el gobierno de Kiev.

Y me imagino la OTAN enviara miles de botellas de wiskey para mantenerlos con la moral bien alta.

Es un show democratico y despues la prensa habla basura de los ejercitos
del Islam.

Anónimo dijo...

es lo que pasa cuando no se le mete un tiro en la cabeza un mando que se lo merece...