martes, 30 de septiembre de 2014

Para la reflexión

El colectivo que trabajaba en Delphi (Puerto Real, Cádiz) era hasta hace bien poco considerado "aristocracia obrera". Hoy una parte -la que peor ha salido parada- ocupa el edificio de los sindicatos en Cádiz y lo ofrecen de forma ejemplar a todos los colectivos. 

Lo están pasando muy mal, aunque la lucha y el encierro les sirve para salir de la espiral autodestructiva. Como venimos diciendo, hay que acompañarlos en este tipo de actividades de solidaridad. Aquí y en todas partes, si no nos bajamos al barro no habrá cabeza (o miras) que pueda elevarse. 

No habrá frase política -por exacta que resulte- a la que se le ponga oídos, si antes no se ha ganado el derecho práctico a ser escuchados con el ejemplo de acompañamiento de las luchas cotidianas y nuestra contribución a mejor organizarlas


Ernesto Martín

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