martes, 23 de septiembre de 2014

Se abrió la veda: Obama ya tiene su ataque aéreo contra Siria

El ataque lo ha realizado junto con cuatro peleles, pasándose por el forro de los pantalones al Consejo de Seguridad de la ONU. Ya saben otros países lo que pueden hacer si es necesario. Las agencias imperialistas dicen que a Siria no le ha cogido desprevenida porque fue informada de que se iban a llevar a cabo los bombardeos pero todo es muy confuso y unas noticias contradicen a otras. Justo ayer por la tarde escribíamos esto en Facebook (más extractado por razones obvias, en Tuiter):

"Despliegue mediático más que sospechoso: Llevan dos o tres días hablándonos de que miles de kurdos sirios estan entrando en Turquía por culpa del Estado Islámico (criatura parida en las cloacas de la CIA), como si a Occidente le importaran los kurdos, los sirios o los musulmanes en general a los que consideran seres inferiores. Me creo menos de la mitad. Podríamos estar ante la táctica previa a la intervención descarada en Siria alegando razones humanitarias. Estos criminales "civilizados" son tan previsibles..."

Pero que no se alegren personajillos ridículos de la Izquierda Anticapitalista ni mequetrefes como Santiago Alba Rico. La estrategia imperialista en estos momentos se limita a ocupar el norte de Siria, algo que no vemos muy complicado, para instalar allí a una oposición tan moderada que degolla prisioneros y reconocerla como el Gobierno "legítimo" de Damasco, un gobierno que no ha votado nadie. Van a arrancar un trozo de Siria pero no van a partirla en varios pedazos como hicieron con la ex Yugolasvia y por dos veces. No lo harán porque más al sur está Rusia, allá en Tartús, y no tiene ningunas ganas de marcharse. Tendremos que hacernos a la idea de que del mal, el menos... por ahora. Si el Pentágono culmina con éxito su estrategia, que eso es otra cantar considerando que sus mercenarios se han revuelto varias veces contra él, sólo lograría una victoria pírrica.

 ¿Y qué harán en Washington con su Estado Islámico? Pues está muy claro: de la misma manera que gran parte de Al Qaeda se pasó al Estado islámico, éste se pasará a la oposición "moderada" reconvirtiéndose a cada momento según la hoja de ruta que les dicta EE.UU. Sea como fuere, Occidente ha dado un paso muy peligroso como es el desconocer todas las leyes internacionales, peligroso porque hoy no estamos a finales del siglo XX donde nadie ponía pegas a sus desmanes criminales. Después no podrá quejarse cuando otros, con otros intereses, hagan lo propio. Se abrió la veda.

5 comentarios:

Anónimo dijo...

El excepcionalismo estadounidense consiste en creer pueden matar en cualquier lugar del mundo solo para filmar peliculas de guerra reales que despues exhiben en Pay Per Vieu como la muerte de Bin Laden.

No hay escrupulos porque en su fanatismo consideran sus pecados ya estan perdonados por la muerte de Jesus en la cruz.

Anónimo dijo...

Lo que le importa de Siria es controlar sus reservas petrolíferas, al igual que en Irak. Los bombardeos no van contra el EI, creación como dices JM, de la CIA, entrenados en Jordania y financiados por el aliado sátrapa de Qatar. Los bombardeos son para proteger las vías del petróleo robado y enviado principalmente a Israel, y en camiones cisterna a Turquía.

Anónimo dijo...

Es la terrible hipocresía del imperialismo, los ataques aéreos sólo causan víctimas civiles, desde la guerra de Viet-Nam hasta nuestros días con la agresión sionista a Gaza, quieren luchar contra los terroristas del ISIS? Pues dejen de suministarles dinero y armas, el ejército sirio es suficiente para acabar con ellos.

Anónimo dijo...

Para entender la decision que ha tomado Obama de bombardear Siria, es interesante leer este artículo publicado el 19 de septiembre en el Washington Post.

Kissinger no está diciendo la verdad sobre su pasado. Otra vez.

Por Karen Coates y Jerry Redfern

Henry Kissinger está de vuelta. Con este nuevo libro, "World Order", intenta explicar el estado caótico del mundo a través del lente de la historia. Pero en las entrevistas que está dando para promocionar su libro, reescribe la historia y oculta hechos - sobre la política de guerra de Estados Unidos y su propio legado sangriento - para que se vea bien. Lo ha hecho antes. Aquí están algunas de las mayores distorsiones de Kissinger.

(1) En la edición de fin de semana de NPR, Kissinger dijo al anfitrión Scott Simon que podría solucionar el problema de ISIS frustrando las metas del grupo con "poderío aéreo". ¿Suena conocido? Ese era el plan que el Presidente Nixon emprendió - en el sudeste asiático - con la ayuda de Kissinger, su asesor de seguridad nacional entonces, hace más de 40 años. La política no sólo fracasó, sino que dejó decenas de miles de civiles muertos. Y eso es una estimación conservadora. Sin embargo, él afirmó: "Apuesto que si uno hiciera una cuenta honesta, hubo menos muertes de civiles en Camboya que ahora con los ataques de los drones estadounidenses".

Es un argumento astuto pero falso por dos cosas. Una, los ataques de los drones son casi imposibles de contar, porque el gobierno no da a conocer datos. Pero de Camboya, Kissinger si tiene números. Escribe en su libro del 2003, "Ending the Vietnam War," que estaba en "posición de hacer una estimación exacta" de víctimas civiles en Camboya. Lo solicitó a la Oficina de Historia de la Secretaria de Defensa de Estados Unidos. La respuesta, señaló en su libro: "un estimado de 50,000 basado en el tonelaje de bombas entregadas durante un período de cuatro años y medio."

Además, Camboya no fue el único país que las fuerzas estadounidenses bombardearon sin el conocimiento del público durante la guerra de Vietnam. Las fuerzas estadounidenses también realizaron más de 580.000 misiones de bombardeo en Laos durante nueve años. Fallaron en sus dos objetivos – parar la ruta Ho Chi Minh e impedir la subida al poder de los comunistas – dejando una estela trágica de bajas. Como ya informamos en nuestro libro "Eternal Harvest: The Legacy of American Bombs in Laos, "esa nación, en la mejor medida posible, creó una "honesta cuenta" de sus víctimas por los bombardeos aéreos de los Estados Unidos: más de 50.000 personas muertas y heridas por accidentes con artefactos explosivos sin detonar, más de 20.000 de ellos desde el final de la guerra. Esta es la cuenta más precisa que tenemos de la "superioridad aérea" de Kissinger.

Mientras tanto, las muertes por ataques de drones siguen siendo casi imposibles de calcular con precisión porque el gobierno de Estados Unidos no da información. Aun así, varias organizaciones tienen pistas específicas de las guerras de drones actuales del Oriente Medio y Asia Central. The Bureau of Investigative Journalism ha realizado un seguimiento de los ataques de drones en Pakistán, Yemen y Somalia, estima casi 600 ataques desde el 2002, con 1.089 bajas civiles. Quizás estos números no son menos duros, pero son de magnitud mucho menor que los números que tenemos de Camboya y Laos.

Anónimo dijo...

2) En la misma entrevista, Kissinger sostuvo que "los drones son mucho más mortales porque son mucho más precisos".

Falso. Las bombas caídas por los ataques aéreos estadounidenses en el sudeste asiático siguen siendo mortales - 40 años después - precisamente porque esos ataques eran inexactos, indiscriminados, abrumadores y con una alta tasa de fallos. Cientos de bombas sin guiar cayeron de aviones B-52 a 30.000 pies de altura. Al final de los bombardeos, se estima que 80 millones de bombas sin estallar permanecen en el suelo sólo en Laos. No hay nada más mortal - o aterrador - que un arma que mata décadas después de caer. (Esto no significa aprobar el programa de drones del Presidente Obama o trivializar las muertes de civiles causadas por ataques de drones estadounidenses. Cada víctima es una tragedia, pero importa la proporcionalidad, y ningún civil asesinado por una bomba estadounidense debe seguir siendo un secreto de Estado).

(3) Kissinger continuó su campaña contra los hechos en "The Takeaway". En Camboya, dijo, "bombardeamos estas zonas que fueron mayormente deshabitadas. ... El bombardeo que la gente está hablando, que está criticando a la Casa Blanca, fue una franja de 10 kilómetros en la que muy pocas personas murieron - si lo hubieron."

Falso. Las bombas de los EE.UU. cayeron en zonas pobladas de Camboya, también. Como Kissinger mismo informa en una nota de su libro de 2003, "el peor error se produjo en Neak Luong, cuando más de un centenar de civiles fueron muertos" por un ataque de un B-52 a orillas del río Mekong el 6 de agosto de 1973. Además, una superposición de coordenadas sobre mapas históricos de Camboya muestra claramente que las bombas de los aviones estadounidenses cayeron sobre áreas pobladas una y otra vez, una y otra vez, reportado por Taylor Owen y Ben Kiernan en un artículo de octubre de
2006 en The Walrus.

(4) En el mismo programa, Kissinger dijo: "50 años después, hablar sobre esto es realmente indignante". Kissinger pide a los estadounidenses creer que sus dirigentes están haciendo lo mejor para el país y para la paz, diciendo: "el debate nacional se vería favorecido si asumimos que gente seria intenta alcanzar objetivos serios." Nos aconseja no preguntar la historia de 50 años atrás. Especialmente la suya.

Pero, su pasado es evidencia de lo equivocado que está y por qué siempre debemos examinar las acciones de nuestros líderes políticos. Si lo escuchamos atentamente, podemos oír que Kissinger dice que en realidad está sirviendo al público estadounidense una vez más - aunque no de la manera que él piensa. Nos muestra precisamente por qué están contaminados sus consejos y sus opiniones no fiables. Son, de hecho, indignantes.