domingo, 28 de septiembre de 2014

Washington destruye sus armas y luego las compra de nuevo

El Pentágono ha lanzado más de 47 misiles Tomahawk en Siria que cuestan un millón y medio de dólares la unidad... para destruir sus vehículos Humvees que cuestan un millón de dólares cada uno y a veces más en función del equipamiento que lleven. Por supuesto cuando eso ocurre los señores del Estado Islámico no están en los vehículos.

El Departamento de Defensa afirma: " Hemos visto casos de utilización por parte de los terroristas de equipos de fabricación estadounidense", pero coño si son ellos quienes se los regalan...  Por cierto nos gustaría ver la película de la muerte de Ben Laden- fallecido mucho antes de que el director de esa producción cinematográfica dijera ¡Atención, rodando!- en un hospital de Ryad, Arabia Saudita.

Retomando el hilo,  resulta que una vez que EE.UU. destruye su equipo, tiene que volver a suministrárselo al Estado Islámico; por tanto debe comprar más Humvees.

Este bucle delirante es sólo un ejemplo de cómo EE.UU. tira por tierra, parte de la tesis keynesiana de que la destrucción de la guerra genera después beneficios a la humanidad. Solo se benefician los cuatro que enfrentan a los pueblos entre sí.


2 comentarios:

Anónimo dijo...

Es el grana negocio, imaginate que los accionistas de las corporaciones que lucran con la guerra son seleccionados solo entre la elite y algunos testaferros tambien seleccionados.

Que les importa la destrucción si es el gran negocio, los testaferros destruyen y las corporaciones ganan y reparten millones entre los privilegiados.

Anónimo dijo...

Es un gran negocio. Incluso ahora se computan en la contabilidad nacional.


Entre putas y falopa, España aumenta su PBI en 9.000 millones‏

CIUDAD DE BUENOS AIRES (Urgente24). El INE (Instituto Nacional de Estadística español) ha realizado los cálculos con un nuevo censo de población y también ha incluido, por primera vez, el impacto de la economía informal (actividades ilegales) en la economía española.



La prostitución representa un 0,35% del PIB, unos 3.783 millones de euros en base 2010, y el tráfico de drogas supone el 0,50% del PIB, 5.405 millones.



En total, las actividades ilegales suponen un 0,87% del PIB.



Sin embargo, el impacto más significativo en el PIB procede del reconocimiento como inversión tanto del gasto en investigación y desarrollo (I+D+i) y del gasto en los sistemas de armamento, que hasta ahora se computaban como un consumo intermedio.



En el SEC 2010 los gastos en I+D se tratan como inversión en activos fijos y por tanto, la depreciación de dichos activos como consumo de capital fijo. Este cambio supondrá un incremento del PIB respecto al calculado según la metodología de la anterior versión del sistema de cuentas.



Además, en la nueva base se armoniza la definición de activos fijos en el ámbito militar con la definición general de los mismos para el resto de los sectores económicos. Así, en este grupo se incluirán las armas y sistemas de apoyo usados de forma continua durante más de un año en la producción de servicios de defensa.