martes, 30 de diciembre de 2014

De nosotros, los corruptos líbranos, Patrón

Unos condecoran vírgenes como si fueran guardias civiles o policías, otros piden al Patrón de  Las Españas que interceda contra la corrupción. Pero si el primer corrupto sin saberlo, es Santiago Apóstol con esos negocios que mueven los curas en torno suya...  El alcalde de Santiago pide ayuda al Apóstol para erradicar la corrupción

Agustín Hernández, alcalde de Santiago, fue el encargado de hacer la invocación al Apóstol en los actos de traslación que se celebraron en la catedral compostelana. El regidor aludió como no a la corrupción política en su ofrenda y pidió al santo «que nos acompañes na tarefa de loitar sen límites contra a corrupción, para tratar de erradicala definitivamente da vida política e social». 

El popular abordó también la salida de la crisis económica, aunque no con tanto optimismo como el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, «as melloras precisan chegar a todos, pero comezamos a al buscar unha luz de esperanza», apuntó. El delegado regio hizo referencia en su invocación a otros problemas «que superan de forma manifesta a nosa capacidade», como la violencia de género, el terrorismo, de forma especial el que tiene relación con las creencias religiosas, o la propagación de enfermedades mortales.

El arzobispo de Santiago, Julián Barrio, recogió la ofrenda y defendió los valores del cristianismo para superar la inmoralidad y la frivolidad  (¿con lo gordito que está el Papa Paquito y los flaquitos que están los negritos de Áfricas? Ay señor, Señor líbranos del mal). Barrio tampoco olvidó la corrupción, e instó a abandonar cualquier egoísmo «como actitud de quienes están dispuestos a hacer cualquier cosa para enriquecerse».

El acto de traslación se celebra todos los 30 de diciembre en recuerdo del traslado de los restos del Apóstol desde el puerto de Jaffa, en Palestina, hasta las costas gallegas.

La Voz de Galicia

Imagen: La Voz de Galicia

1 comentario:

Anónimo dijo...

Si los corruptos son los que mas pagan de diezmo y mas rezan por sus pecados.

Hasta en el cielo la corrupción es un negocio.