sábado, 25 de abril de 2015

Egolatría

Primero tira la piedra y después no es que esconda la mano: la tiende pero, desde nuestro punto de vista, no en un gesto de humildad, sino de soberbia. Lo que tenemos claro es que hay que desterrar de una vez por todas ese afán de protagonismo que parece haberse apoderado de ciertos intelectuales de la izquierda alternativa, tan "alternativa" que colaboran con diarios "progres" como Público. Lo mejor es ignorarlos cuando les sacude el arrebato de la estúpida arrogancia. Cuando se comportan así, ellos también son casta.

Parece ser que mi reciente artículo El rostro amable del sistema (carta abierta a Willy Toledo) ha molestado a algunas personas a las que de ninguna manera quisiera ofender, así que me apresuro a pedir disculpas y a ofrecer las oportunas explicaciones.

Una cosa es decir que en la Iglesia Católica HAY pandillas de pedófilos y mafiosos, y otra muy distinta afirmar que la Iglesia Católica ES una pandilla de pedófilos y mafiosos. Lo segundo sería un puro disparate y una inadmisible ofensa a millones de católicos honrados (incluidos muchos sacerdotes, monjas y frailes), mientras que lo primero es un hecho constatado que, a estas alturas, ni siquiera el Papa se atrevería a negar. 

Análogamente, una cosa es decir que en IU, CCOO o Podemos HAY pandillas de necios y oportunistas, y otra muy distinta afirmar que estas organizaciones SON pandillas de necios y oportunistas. Me consta -como a cualquiera que lleve un tiempo en el circo de la política- que tanto en Podemos como en IU y CCOO hay muchas personas honradas y valiosas, y pensar que se equivocan en su estrategia política no me impide respetarlas, valorarlas e incluso admirar a algunas de ellas.

Creo que una lectura atenta de mi artículo no deja lugar a muchas dudas; pero dado el apresuramiento de su redacción y la vehemencia del tono, podría sonar a ataque furibundo e indiscriminado. Por lo tanto, insisto en que en ningún momento ha sido esa mi intención y de nuevo pido disculpas si no he sido lo suficientemente claro al respecto.

Dicho lo cual, también quiero dejar constancia de que me reafirmo en lo sustancial, que se podría resumir así: los candidatos de los partidos que en estos momentos aspiran a una parcela de poder son, en el mejor de los casos, unos farsantes, y en el peor, cómplices de criminales o criminales ellos mismos, y apoyar a cualquiera de ellos es, en última instancia, apostar por la continuidad de un Estado terrorista. Son muchas las personas que, como Willy, lo hacen con la mejor intención; pero, como dijo Dante, de buenas intenciones está empedrado el camino del infierno.

Carlo Fabretti

2 comentarios:

arturo dijo...

...de buenas intenciones está empedrado el camino de infierno. ...y de bien-pensantes arrepentidos seudo-izquierdistas también.No defiendas lo indefendible,Fabretti, que Toledo no es ni chicha ni limona!

Anónimo dijo...

El caso de la Iglesia es curioso, efectivamente deben haber personas honradas dentro de ella, pero nunca han exigido una conducta honrada y decente a sus superiores.

Asi sucedio cuando se dedicaban a quemar gentes en las hogueras, ni en las guerras por la fe y ni hablar de la pedofilia y su etc..que debe datar de milenios.