jueves, 30 de abril de 2015

En Baltimore son criminales, en Caracas "luchadores por la libertad"

EEUU viola por triplicado los derechos humanos de los manifestantes de Baltimore y ensalza a una madre por sacar a su hijo (16 años) de las manifestaciones (donde por cierto estaba ella) para difundir el mensaje de que confrontar el crimen, la represión y el fascismo es malo. Dice Obama que quienes protestan en Baltimore son criminales.

Quedan expuestas tres formas de violación de los derechos humanos de los afroamericanos en EE.UU.: asesinato, encarcelamiento masivo y explotación económica perpetrados por el Estado y las corporaciones.

Finalmente, esta lucha por los derechos humanos en Estados Unidos ha tomado como eslogan el de la organización “Black Lives Matter” (Las vidas de los negros sí importan) cuyas dirigentes principales son mujeres quienes tomaron el liderazgo en las calles.

Esta organización considera que el 2015 es un año de resistencia contra la opresión y de lucha irrevocable por el derecho a una vida digna e inclusive afirma abiertamente que los departamentos de policía han declarado una guerra contra la comunidad afroamericana.

Lo que Obama oculta ante la opinión pública es que la indignación frente a los asesinatos policiales de afroamericanos ha sido el detonante de las protestas espontáneas desde Ferguson, Nueva York, San Francisco, Cleveland, Chicago y ahora Baltimore.

De este modo, el asesinato, el racismo y la represión contra el pueblo afroamericano son actos que generan una respuesta inminente del pueblo como forma de defensa ante la histórica violación de los derechos humanos quedando éste finalmente criminalizado por los medios, la religión y el Estado.

(LaIguana.TV)

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Es increible en el siglo XXI y en el mundo desarrollado la gente deba luchar contra un racismo mortal.

Y lo mas curioso no hay solucion y cualquier dia se va a dar una masacre de negros en grande.

Anónimo dijo...

http://nuevoordenmundialreptiliano.blogspot.com.es/2015/04/ley-marcial-en-el-juego-de-cartas.html