miércoles, 29 de abril de 2015

Leningrado la ciudad heroica

El plan de ataque de los alemanes contra la Unión Soviética contenía que el Grupo de Ejércitos Norte se encargara de tomar la ciudad de Leningrado, Cuna de la Revolución  que estableció el poder soviético, si bien la dirección principal era Moscú por su gran importancia política e ideológica la ciudad de Lenin debía ser destruida.


El Alto Mando alemán, ante la perspectiva de tener una población enemiga de más de 3 millones de habitantes que alimentar,  instruyó que se sitiara la ciudad y se le dejara morir de hambre y de frio. Una digna decisión tomada por el más culto y desarrollado pueblo europeo de su tiempo y que entonces pretendía dominar el mundo.

Ante esta situación el mando soviético decidió que sus tropas permanecieran dentro del cerco y defender a la ciudad condenada, donde el único vinculo con el resto del país  era a través del Camino de la Vida, un corredor en el hielo del lago Ladoga por donde llegaban escasos suministros a los sitiados.

El bloqueo duro 900 días, desde el mes de setiembre de 1941 hasta enero de 1944, en ese tiempo el  país luchaba en diferentes frentes para detener la agresión fascista y no podía enfrentar la máquina de guerra que sitiaba la ciudad, se libraban las importantes Batalla de Moscú, el Cerco de Stalingrado o la decisiva gran Batalla del Arco de Kursk, que decidían la guerra a favor del pueblo soviético.

Se considera que más de 2 000 000  de personas murieron de hambre o durante los intentos de evacuación a través de los hielos del Ladoga.

Pero es curioso el destino de las bestias fascistas que ejecutaron este crimen:

Mariscal de Campo Wilhelm Ritter von Leeb, fue juzgado en Nuremberg y sancionado a solo 36 meses de prision, tiempo que no cumplió por llevar ese tiempo detenido.

Mariscal de Campo Georg von Kuchler, sancionado a dos décadas de prisión, que fue puesto en libertad poco después en atención a su edad y su salud.

Se debe de tener en cuenta que el Genocidio en Leningrado fue algo premeditado, no una eventualidad de la guerra y aunque la política de tierra arrasada era en general, la conducta de los invasores en la Unión Soviética, en la Ciudad de Lenin fue como una venganza por ser la Cuna de la Revolución.

Es bueno recordar que en el criminal bloqueo a la ciudad de Leningrado participó la célebre División Azul española enviada por Franco para saldar su deuda con Hitler.

La resistencia y sacrificio en la ciudad de Leningrado fue una parte importante de la  lucha contra los invasores que al final debieron de rendir sus armas.

Antonio González