sábado, 27 de junio de 2015

No tuvo la suerte de nacer en Cuba

Ha fallecido el niño español que estaba enfermo de difteria. Ahora resulta que toda la culpa la tienen esos padres que no vacunan a sus hijos y no al hecho de que nos hayan devuelto al siglo XIX. Eso en Cuba no sucede, los controles médicos son exhaustivos hasta el punto de que el personal sanitario acude a los domicilios de los pacientes que faltan a las citas, especialmente las mujeres embarazadas y los niños. De más está decir que en Cuba este pobre crío habría sido vacunado.

Esta madrugada ha muerto el niño de seis años infectado de difteria. El menor, de Olot, no estaba vacunado de la enfermedad y llevaba 25 días ingresado en la Unidad de Cuidados Intensivos del hospital Vall d'Hebron. El menor no ha podido superar las afectaciones que la enfermedad provocó en sus órganos. Los médicos habían tratado al niño con antibióticos y un tratamiento de antitoxinas importado de Rusia para frenar los efectos más severos de la enfermedad. 

Según informó el ministro de Sanidad Alfonso Alonso en una visita realizada a la familia, el menor tenía dañados los riñones, los pulmones y el corazón, que funcionaban a través de máquinas controladas por el equipo de transplante cardíaco del hospital barcelonés.

Por supuesto, toda nuestra solidaridad con el dolor de esos padres.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Que suceda en un pais del llamado primer mundo es sencillamante una verguenza.

Anónimo dijo...

Hasta el día de hoy no dicen nada sobre el foco de la infección y las condiciones medioambientales necesarias para el desarrollo de la bacteria, que coincide con la crisis económica prolongada que sufre España y que con los recortes aplicados en los sectores de salud han sufrido un notable deterioro.