viernes, 30 de octubre de 2015

Votar "en contra de"

Votar "en contra de" es algo que puede pasar si enfrente tenés a un candidato como Pinochet. Y Mauricio Macri, sacándole lo de que no es militar, es un como un pinochetista de saco y corbata. Un continuador de los modelos económicos neoliberales impuestos por las dictaduras militares del Cono Sur. El representante local de la ultraderecha mundial del 1% que acapara para sí más riqueza que el otro 99% restante. Uno de los beneficiarios de la fraudulenta estatización de la deuda privada en 1982, que fue convertida en deuda pública.

Veinte años después fue beneficiario de la devaluación de 300% del gobierno de Eduardo Duhalde que licuó las deudas de las empresas. Tanto la deuda privada como la devaluación las terminamos pagando los trabajadores. ¿Dónde está, entonces, todo el supuesto "esfuerzo emprendedor" de estos empresarios? No son más que grandes delincuentes económicos. 

Es el candidato de los siniestros tratados de libre comercio que preparan Estados Unidos, Europa y Asia Oriental, los TPP y TTIP. Ni qué hablar de sus declaraciones contra el salario de los trabajadores, o sea, de al menos el 90% de los argentinos, entre los cuales debés estar vos me imagino, sobre que este es un "coste" y que habría que bajar ese coste. Es el candidato que no dice lo que piensa hacer sobre seguridad, como militarización del país. En eso le estuvo errando feo su amigo Sergio Massa con el que se han tirado flores en ese engendro llamado "debate" y más tarde amplió las gentilezas afirmando que su fuerza política, Unión para una Nueva Argentina, "está más cerca del cambio que de la continuidad"..

Votar "en contra de", sí. Votaré en contra de la pobreza y miseria segura que nos espera si llegan a gobernar los candidatos de la ultraderecha. Votaré en contra de la militarización de la seguridad pública. Votaré en contra de quienes plantean perdón y punto final para los genocidas. Votaré en contra de quien se opuso a las mejores medidas de la última década y hoy nos miente a la cara diciendo que va a conservar todo. Intentaré votar por mi clase social, la clase trabajadora, la que no ha entrado como sujeto en ese "debate", la que desde la invención de la democracia representativa moderna (como dijo Lenin, "...insignificante, democracia para pocos") parece que no existe en aras del "derecho igual para todos", ese mismo "derecho igual" que permite que quienes tienen los recursos y el control de los medios de producción como Macri y tantos otros, puedan seguir llenándose los bolsillos con el trabajo ajeno. 

Sin el trabajo ajeno, no son nada. Votaré por el sostenimiento y la consecución del compromiso histórico de las fuerzas progresistas, populares y latinoamericanas. Por la candidatura de Daniel Scioli para Presidente y Carlos Zannini para Vicepresidente por el Frente para la Victoria. Votaré, en fin, en contra de la peor expresión del parasitismo político y social, que es Mauricio Macri.

1 comentario:

Anónimo dijo...


El problema de Argentina es que se esta invirtiendo ciento de millones por destruir el proceso de ese pais
como via de destruir tambien el proceso progresista en America Latina que se enfrenta con el racismo
judeo-anglosajon que busca mantener a nuestros pueblos en la miseria robandole sus resursos.

Quizas deban de asesinar varios millones mas de latinoa,mericanos para que los pueblos abran los ojos y
vean son las victimas del racismo y la codicia de los que se consideran superiores.